Enzo Nardelli: el chaqueño que lleva el carbón de los asados de la selección a Estados Unidos

Hay historias que parecen sacadas de una película. La de Enzo Nardelli es una de ellas. Nacido en Tres Isletas, una localidad chaqueña de poco más de 25.000 habitantes, este emprendedor de 33 años logró que su marca de carbón, Fire Family, se convierta en la elegida para los asados de la selección argentina en el Mundial y también para los del Inter Miami de Lionel Messi.

El video viral del Dibu que lo cambió todo

Todo comenzó con una tormenta en Kansas City. Mientras los relámpagos iluminaban el cielo y las alertas meteorológicas recomendaban refugiarse, Emiliano «Dibu» Martínez tomó su celular, grabó la escena y escribió: «Contra viento y marea». El video, que mostraba el temporal y el humo saliendo de la parrilla, se viralizó en cuestión de horas.

Lo que pocos notaron fue un detalle que aparecía apenas unos segundos: unas bolsas de carbón apoyadas junto al fuego. Detrás de ellas había una historia que venía de mucho antes, de la provincia del Chaco y de una familia que lleva más de 30 años en el negocio.

Una familia con historia en el carbón

El padre de Enzo, Alessio Roberto Nardelli, creó hace más de tres décadas una empresa dedicada a la producción y exportación de carbón vegetal desde el Chaco. Durante años, abastecieron a marcas reconocidas para mercados de Estados Unidos, Europa y Asia, pero siempre sin su propio nombre.

Enzo primero acompañó a su padre y luego, con el deseo de hacer algo propio, decidió dar un paso audaz: mudarse a Florida para lanzar su propia marca. «Le dije a mi viejo que en una manada no puede haber dos leones. Él era el líder de la empresa y yo tenía ganas de hacer algo propio. Me apoyó y me vine», recuerda.

El destino elegido fue Weston, Florida, y allí nació Fire Family, un nombre que refleja «la pasión de una familia que lleva mucho tiempo vinculada al negocio del carbón».

El mercado estadounidense: un desafío gigante

En Estados Unidos, Nardelli encontró una comunidad enorme acostumbrada a cocinar al aire libre. Descubrió que el asado no es exclusivo de los argentinos: «Comen asado los argentinos, los uruguayos, los brasileños, los colombianos, los venezolanos. Todos tienen sus costumbres y cocinan distinto, pero todos usan carbón. Cuando sumás todo eso, el consumo es enorme».

La marca empezó a abrirse camino primero entre la comunidad de Florida y luego entre cocineros de eventos privados. Así, el carbón chaqueño comenzó a llegar a asados de futbolistas y personalidades de la música y el deporte. Uno de esos hitos fue un evento organizado por Lali, del que participaron Rodrigo De Paul, Lionel Messi y Susana Giménez.

El golpe de suerte con la selección

La conexión con la selección argentina llegó a través de Diego, uno de los responsables de la cocina de la delegación durante el Mundial. Nardelli le acercó el producto sin pedir nada a cambio: ni fotos, ni menciones. Apenas la posibilidad de que lo probaran.

Por eso, cuando vio el video del Dibu Martínez, se llevó una gran sorpresa. La repercusión fue inmediata y los mensajes empezaron a llegar desde todos lados. Coincidió, además, con un momento especial para la empresa: después de consolidarse en Florida, Nardelli comenzó a proyectar la expansión hacia otros estados.

El sueño: competir con las grandes marcas

El objetivo de Enzo es claro: «Estar a la altura de las compañías más conocidas del país. Es un objetivo de largo plazo, pero lo tenemos claro. Para nosotros, sería como ganar una Copa del Mundo».

Después de aquel asado bajo la tormenta, la selección volvió a reunirse este viernes alrededor de la parrilla. El clima acompañó y el carbón de Nardelli volvió a estar presente. El mismo que durante años salió del Chaco rumbo a distintos países sin llevar su nombre y que ahora, gracias a un video viral, tuvo su propio gol en el Mundial.

¿Conocías la historia detrás del carbón de los asados de la selección? ¿Te parece increíble que un emprendimiento chaqueño haya llegado tan lejos? Esta historia es un ejemplo de cómo el esfuerzo, la pasión y un poco de suerte pueden llevar un producto argentino a los lugares más inesperados. Y también una muestra de que el asado, como la selección, es una excusa perfecta para unir a la gente, sin importar dónde esté.