Falleció Alfredo Humberto Norniella: una voz que marcó a generaciones en el Nordeste
El mundo de la comunicación en el Nordeste argentino está de luto. Este sábado, a los 81 años, falleció Alfredo Humberto Norniella, una de las voces más emblemáticas de la radio y la televisión chaqueña, y un referente cultural cuya trayectoria dejó una huella imborrable en varias generaciones de oyentes y televidentes.
Una vida dedicada a la comunicación
Nacido y criado en el Barrio Sur de Presidencia Roque Sáenz Peña, Norniella llegó a Resistencia siendo adolescente junto a su familia. Su padre era ferroviario, y él siempre manifestó su pasión por el Ferro de Caballito de la Capital Federal, pero fue en los medios donde encontraría su verdadero destino.
Su carrera comenzó en la vieja LT5 Radio Chaco, donde en pocos años se adueñó de las tardes de la región con su inolvidable programa «A bombo y fuelle». Ese espacio lo catapultó como el heredero natural de don Arturo Ramos, y lo convirtió en una figura central de la Peña Nativa Martín Fierro, un escenario que siempre llevó en el corazón.
Canal 9: su casa, su identidad
Pero fue en Canal 9 de Resistencia donde Norniella dejó la marca más profunda. Como lo recordó su colega Alejandro Rubiolo: «Alfredo no solamente trabajaba en Canal 9, respiraba Canal 9. Era parte de su identidad». Allí produjo y condujo durante muchos años el programa dominguero «Chamamé», que se convirtió en un clásico de la televisión regional.
Su voz y su impronta también estuvieron presentes en Radio Nacional (donde fue director), Radio Libertad, Radio Espectáculo y Radio Provincia, medios que prestigió con su profesionalismo y calidez.
Proyección nacional y el sueño de Cosquín
Su talento trascendió las fronteras chaqueñas. Norniella condujo destacados festivales folclóricos y llegó a pisar el escenario Atahualpa Yupanqui en Cosquín, de la mano de su amigo Julio Marbiz, uno de los momentos más importantes de su carrera.
El adiós a un referente
Quienes lo conocieron destacan no solo su calidad profesional, sino también su calidez humana. «Con su voz y su impronta en el oficio», como lo describieron sus colegas, Norniella fue parte de la memoria de un pueblo.
«Adiós, querido amigo y compañero. No te lloramos, te sentimos más que nunca junto a todos nosotros», expresaron desde el entorno de la comunicación chaqueña, despidiendo a un hombre que se ganó el respeto y el aprecio de todos.
¿Tuviste la oportunidad de escuchar o ver a Alfredo Humberto Norniella? ¿Qué recuerdo guardás de su voz o sus programas? Su partida deja un vacío en el aire, pero su legado, como las mejores voces, quedará para siempre en la memoria de quienes crecieron escuchándolo.
