El Foro de Gobernadores del NEA y Santa Fe: un encuentro con ausencias significativas

El encuentro que esta semana reunirá en Resistencia a los gobernadores de Corrientes, Chaco y Santa Fe adquiere un significado especial en un contexto donde las alianzas regionales se vuelven clave para la negociación con el Gobierno nacional. Sin embargo, la ausencia de Formosa en este espacio no es un hecho fortuito, sino que responde a una dinámica política más amplia que tiene como protagonista al gobernador Gildo Insfrán, el mandatario con mayor permanencia en el poder en el país.

La lógica de la exclusión

La reunión de los tres gobernadores con una agenda de obras e infraestructura se da en el marco de un juego político donde el Gobierno nacional ha optado por una estrategia selectiva en el diálogo con las provincias. Fuentes oficiales han justificado históricamente la exclusión de ciertos mandatarios argumentando que «no tienen vocación de acuerdos» .

Formosa, junto con Buenos Aires, La Rioja y Tierra del Fuego, ha quedado sistemáticamente fuera de las convocatorias oficiales de la Casa Rosada . El argumento recurrente desde el oficialismo es que estos gobernadores «plantean diferencias ideológicas» y que sentarlos en la mesa sería «perder el tiempo» .

El caso de Gildo Insfrán

La ausencia de Insfrán en el foro regional que organiza el Chaco responde a una lógica similar a la que se aplica en las convocatorias nacionales. Desde el espacio político del gobernador formoseño, han interpretado esta exclusión como «una afrenta al pueblo formoseño y un retroceso en el federalismo argentino» .

El diputado provincial Jorge Román fue contundente al señalar que «no se trata de una discriminación hacia el gobernador Gildo Insfrán, sino hacia el pueblo formoseño que lo eligió y ratificó su gestión con más del 70% de los votos en las dos últimas elecciones» . Esta visión sostiene que la exclusión responde a un «revanchismo hacia una provincia donde perdió electoralmente frente al Modelo Formoseño» .

La postura de Formosa: un modelo en disputa

Más allá de las cuestiones de agenda, la exclusión de Formosa revela un choque de modelos de gestión. Desde el entorno de Insfrán, defienden que la provincia «lleva más de veinte años de equilibrio fiscal, más de diez sin deuda estructural, y una política de inclusión social que ha sido reconocida incluso por el propio Gobierno nacional» .

Los argumentos de quienes defienden la gestión formoseña apuntan a demostrar que el desarrollo puede ser con justicia social, señalando que Formosa «tiene la mejor educación inclusiva del país» y «figura entre las provincias con menor desigualdad según el índice de Gini» .

Las consecuencias políticas

Esta exclusión sistemática tiene consecuencias concretas. Al no participar en estos espacios de articulación regional, Formosa queda fuera de las negociaciones por obras de infraestructura clave como la reactivación de la Autovía 12, el puente General Belgrano o los corredores energéticos que el Chaco, Corrientes y Santa Fe pretenden impulsar en conjunto.

La pregunta que surge es si esta dinámica de exclusiones terminará profundizando las fracturas regionales, en un país donde la construcción de acuerdos resulta indispensable para avanzar en políticas de desarrollo a largo plazo. Mientras tanto, Formosa continúa reclamando su lugar en la mesa de diálogo, defendiendo un modelo que considera exitoso y que, según sus representantes, merece ser escuchado más allá de las diferencias ideológicas.

¿Te parece que la exclusión de Formosa responde a criterios políticos o a diferencias de modelo de gestión? ¿Crees que el federalismo argentino está en jaque con este tipo de dinámicas?