Livio Gutiérrez, presidente del Nuevo Banco del Chaco: «Cuando el radicalismo fue oposición acompañó deudas que Capitanich nunca canceló»

El titular de la entidad bancaria chaqueña trazó un detallado panorama de la situación financiera provincial y defendió la gestión económica del gobierno de Leandro Zdero.

El presidente del Nuevo Banco del Chaco, Livio Gutiérrez, realizó un extenso análisis de la situación financiera provincial en una entrevista con Pulso Político (NORTE TV). El dirigente radical defendió la administración económica del gobierno de Leandro Zdero, atribuyendo gran parte de las dificultades actuales a decisiones de gestiones anteriores que, según explicó, postergaron obligaciones que ahora impactan con toda su fuerza en las cuentas provinciales.

La deuda judicial y el rol del radicalismo en la oposición

Gutiérrez explicó que el radicalismo chaqueño, cuando fue oposición, acompañó las iniciativas de financiamiento que consideraba necesarias para sostener el funcionamiento del Estado y evitar consecuencias más graves para las arcas provinciales:

«Todos los créditos que tenían que ver con obra pública los hemos votado. Los créditos que se necesitaban para el acueducto, para arreglar la ruta de Puerto Vilelas o el endeudamiento en dólares de la gestión de Peppo también los votamos».

En ese sentido, recordó el contexto en el que se tomaron esos compromisos. Explicó que el endeudamiento durante la gestión de Peppo fue consecuencia directa de la falta de previsión de los ocho años previos:

«Esa deuda la contrae Peppo porque durante los ocho años previos de la gestión de Capitanich nunca jamás se presupuestó el pago de esas sentencias judiciales. Si se hubiera pagado desde que salió la primera sentencia, no se habría generado esa bola gigantesca».

Según su relato, las sentencias estaban en etapa de ejecución y podían derivar en el embargo de la coparticipación, lo que hubiera afectado gravemente la capacidad de la provincia para pagar salarios y sostener servicios esenciales.

La «torre de deuda» que quedó en manos de la gestión Zdero

El funcionario describió la magnitud de los compromisos financieros que, según afirma, la actual administración recibió como herencia:

«Tenemos una torre de deuda de más de 100 millones de dólares por año. Los 400 millones de dólares de esa torre se los pusieron en la cabeza a nuestra gestión».

Según Gutiérrez, la refinanciación de los compromisos durante las gestiones posteriores a Peppo trasladó el problema hacia adelante y concentró la mayor parte de los vencimientos en los primeros años del gobierno de Zdero, con bonos que empezaron a vencer a los 90 días de asumir. A esta situación, sumó otra deuda que considera igualmente relevante: la acumulada con CAMMESA.

Fintech y morosidad

Además del análisis fiscal, Gutiérrez se refirió al crecimiento de la morosidad en el sistema financiero y lo vinculó con la expansión de las fintech. Señaló que muchas familias recurren a créditos inmediatos en plataformas digitales para cubrir urgencias cotidianas, a menudo con tasas de interés casi el doble de las que manejan los bancos tradicionales. Esto, advirtió, genera un circuito de endeudamiento difícil de romper.

«Muchas fintech no las controla nadie. No las controla el Banco Central y terminan teniendo ventajas frente al sistema bancario».

También alertó sobre la dificultad para ejercer derechos y presentar reclamos cuando el acreedor es una fintech sin domicilio ni responsables identificables en el país.

Este análisis fue realizado a partir de declaraciones del presidente del Nuevo Banco del Chaco en el programa Pulso Político de NORTE TV .