Dos mujeres varadas confesaron que llevaban cannabis
Lo que parecía ser una asistencia rutinaria en la Ruta Nacional 11 terminó en un procedimiento por infracción a la Ley de Estupefacientes. Dos mujeres que habían quedado varadas por un desperfecto mecánico en su motocicleta fueron auxiliadas por efectivos de la Policía Caminera en el kilómetro 1.041, cerca del Puesto de Control Caminero.
Durante la ayuda, los agentes notaron que ambas se mostraban nerviosas. Tras dialogar con los efectivos, las motociclistas confesaron que transportaban estupefacientes y exhibieron una bolsa con cogollos de marihuana. La División Antinarcóticos intervino de inmediato y confirmó mediante narcotest que se trataba de 993 gramos de cannabis sativa. También se secuestró un teléfono celular.
Por disposición de la Fiscalía Antidrogas Nº 1, a cargo de la doctora Lovey Pessano, una de las mujeres, de 37 años, quedó detenida, mientras que la otra fue notificada y liberada, supeditada a la causa. El procedimiento quedó a cargo de la Policía Caminera junto con Antinarcóticos, que continuó las diligencias judiciales.
Opinión
El episodio refleja cómo un hecho fortuito puede derivar en una investigación penal. La confesión espontánea de las mujeres sorprendió a los efectivos y derivó en el secuestro de casi un kilo de marihuana. Más allá de la anécdota, el caso expone la presencia constante de drogas en los traslados por rutas nacionales y la importancia de los controles preventivos.
