Sin ATN por segundo mes consecutivo

El Gobierno profundizó en junio el recorte de las transferencias no automáticas a provincias y CABA: los giros totalizaron $48.300 millones, una baja del 87,7% interanual real, el peor registro para ese mes desde 2005.

En el acumulado del primer semestre, las transferencias sumaron $639.589 millones, con una caída del 61,8% interanual real, según un informe de Politikón Chaco.

Las transferencias no automáticas son fondos discrecionales que Nación gira a las provincias, distintos de la coparticipación. En junio, además, no se distribuyeron Aportes del Tesoro Nacional (ATN), por lo que el saldo sin distribuir llegó a $455.658 millones en el semestre.

Provincias más favorecidas en junio

  • Buenos Aires: $13.159 millones (27,2% del total).
  • Corrientes: $5.014 millones (10,4%), principalmente por envíos a su caja previsional.
  • Santa Fe: $4.583 millones (9,5%).

Solo tres provincias tuvieron subas reales interanuales: San Luis (+101,3%), Jujuy (+6,6%) y Chubut (+5,8%), aunque en todos los casos los montos recibidos fueron menores a $600 millones.

En el otro extremo, 21 distritos registraron caídas, con Tucumán, Santa Cruz, La Rioja y CABA superando el -90%. Mendoza fue la única con baja inferior al 10% (-7,8%).

Programas principales

  • Universalización de la Jornada Extendida: $24.460 millones a 17 provincias (51% del total).
  • Desarrollo de Servicios de Agua Potable y Saneamiento (AFD): $4.985 millones a tres distritos.
  • Cajas previsionales provinciales: $4.000 millones, exclusivamente a Corrientes.

Estos tres conceptos explicaron el 69% de los envíos del mes.

Opinión

El recorte de fondos discrecionales refleja la estrategia del Gobierno de reducir transferencias a las provincias, incluso en un contexto de acercamiento político con varios gobernadores. La ausencia de ATN por segundo mes consecutivo marca un cambio fuerte respecto a la tradición de asistencia financiera en situaciones de emergencia.

La caída del 62% en el semestre es un golpe para las economías provinciales, que dependen de estos giros para sostener programas sociales y obras. El desafío será cómo equilibrar la disciplina fiscal con la necesidad de garantizar recursos básicos en los distritos más afectados.