Presunto gatillo fácil en Alberdi: joven asesinado no tenía arma y acribillaron su vehículo de 33 disparos
El fiscal Diego Benítez se refirió este lunes al presunto caso de gatillo fácil en Alberdi que involucra a agentes policiales del Departamento de Ñeembucú que mataron a un joven de 22 años, aparentemente por error. Su vehículo recibió 33 disparos por parte de los uniformados, reportó el investigador del hecho. Federick Nahuel Cáceres Sosa (22) murió el último domingo tras ser disparado por agentes policiales, aparentemente por error, sobre la ruta PY19, en la localidad de Alberdi, en el Departamento de Ñeembucú. La comisaria Martina Trinidad, directora policial de la zona, indicó que ocho uniformados están en la mira por este hecho que se investiga como un presunto caso de gatillo fácil. El fiscal del caso, Diego Benítez, por su parte, aseguró que son 14 los policías que participaron del operativo.
De acuerdo con los datos que maneja el Ministerio Público, los intervinientes realizaron 33 disparos al automóvil en el que viajaba el ahora fallecido, que no habría obedecido al alto que le hicieron los agentes. «De acuerdo a las versiones que tenemos, el hombre estaba a bordo de un Toyota Allion, que quedó en la banquina por unos minutos para luego tomar de vuelta su ruta. Cuando se le hizo la señal para que pare, él esquivó y comenzó a acelerar frente a los oficiales que estaban apostados en cuatro patrulleras y ahí comenzó una persecución», relató el fiscal Diego Benítez en comunicación con radio Monumental 1080 AM este lunes. El agente del Ministerio Público confirmó que el conductor abatido no contaba con antecedentes ni tenía un arma en el interior de su vehículo. «No se puede observar que el mismo haya generado los disparos. En ese sentido no encontramos ningún arma dentro del vehículo para poder decir que el mismo ha efectuado», agregó.
Los agentes policiales estaban realizando un operativo cerrojo en la zona tras un violento asalto a un supermercado donde los asaltantes habrían utilizado una ambulancia para huir. En un enfrentamiento con los intervinientes perdió la vida Richard Cáceres Ojeda, personal policial, con el grado de suboficial mayor, con suspensión de sus haberes, quien prestaba servicios en la Dirección de Policía de Alto Paraná. Se presume que sería parte de la gavilla en cuestión. En el tiroteo quedó herido el suboficial Lidio Candia López (48), que fue trasladado al Hospital policial Rigoberto Caballero de Asunción.
El caso de Federick Cáceres Sosa conmociona a la comunidad de Alberdi y reabre el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad en Paraguay. Un joven de 22 años, sin antecedentes, sin armas, fue acribillado con 33 disparos mientras circulaba en su vehículo. La versión policial sostiene que no obedeció la orden de alto y que intentó huir, pero la cantidad de disparos y la ausencia total de elementos que justifiquen una respuesta tan letal plantean serias dudas sobre la proporcionalidad de la acción. El hecho se agrava porque los agentes estaban en un operativo cerrojo tras un asalto, y uno de los fallecidos en el enfrentamiento previo era un suboficial policial que presuntamente formaba parte de la banda. La investigación fiscal deberá determinar si hubo una confusión, si el joven fue confundido con algún integrante de la gavilla, o si, simplemente, los agentes dispararon sin verificar a quién tenían enfrente. La sociedad paraguaya espera respuestas, y la Justicia tiene la responsabilidad de esclarecer si esto fue un error trágico o un caso de gatillo fácil que se cobró la vida de un inocente. ¿Creés que la policía actuó con exceso de fuerza o fue un error en medio de un operativo de alto riesgo? ¿Qué medidas debería tomar el Estado para evitar que estos casos se repitan? Dejanos tu comentario.
