«El Paraná se está normalizando, pero hay que estar atentos a lo que ocurra con El Niño»
El ingeniero Hugo Rohrmann afirmó que el pico de la crecida por las lluvias en la cuenca del Iguazú ya pasó en Corrientes y Barranqueras. El especialista en Recursos Hídricos aseguró que el río Paraná comenzó a transitar una etapa de normalización luego del incremento registrado por las intensas precipitaciones, aunque advirtió que el comportamiento del fenómeno El Niño durante la primavera será determinante para conocer qué regiones podrían verse afectadas por lluvias superiores a las normales .
«En Corrientes y Barranqueras hace una semana que pasaron el pico de las lluvias del Iguazú. El río va a seguir bajando, aunque no mucho, y dependerá de las lluvias en esa cuenca para que se mantenga por encima de los tres metros, dentro de los niveles de aguas medias. Por eso, podemos asegurar que empiezan a normalizarse las condiciones del Paraná», explicó el especialista . Rohrmann señaló que, si bien el escenario actual es favorable, no debe descartarse un nuevo incremento del caudal en caso de que vuelvan a registrarse precipitaciones importantes en el sur de Brasil, aunque aclaró que la cuenca del Iguazú tiene la característica de generar crecidas cortas porque es un sistema relativamente chico .
El especialista también puso el foco en la evolución del fenómeno de El Niño, que ya se encuentra instalado en la región de la Cuenca del Plata y continuará fortaleciéndose durante los próximos meses, con efectos que se extenderían hasta comienzos de 2027 . Según la NOAA, la probabilidad de que el fenómeno alcance la categoría de «muy fuerte» entre octubre y diciembre es del 81%, con un 97% de chances de que permanezca activo hasta el otoño austral de 2027 . «A partir de septiembre se podrá vislumbrar qué zonas recibirán lluvias abundantes. La gran incógnita es saber si el fenómeno afectará solamente a la cuenca del río Uruguay o también alcanzará con mayor intensidad a la del Paraná», explicó Rohrmann .
De acuerdo con el informe difundido este lunes por la Prefectura Naval Argentina, el río Paraná presentaba comportamientos diferentes en distintos puntos de la cuenca. En Ituzaingó (Corrientes), el hidrómetro marcó 1,25 metros, con una crecida de 40 centímetros respecto de las últimas 24 horas. En tanto, en Barranqueras el nivel fue de 3,56 metros, registrando una baja de 9 centímetros en relación con la jornada anterior. El valor permanece muy por debajo de los niveles establecidos para alerta (6 metros) y evacuación (6,50 metros). Según el análisis de Rohrmann, la evolución actual del Paraná permite llevar tranquilidad en el corto plazo, aunque insistió en que el seguimiento de las condiciones meteorológicas y de la evolución de El Niño será clave para anticipar el comportamiento de los ríos durante la primavera y el verano .
La crecida reciente del Paraná, impulsada por las lluvias en la cuenca del Iguazú que llegaron a superar los 6.600 metros cúbicos por segundo, debe interpretarse como un «primer aviso» de lo que podría ocurrir en los próximos meses . Si El Niño se consolida con la intensidad que anticipan los modelos, el noreste argentino podría enfrentar una primavera y un verano con precipitaciones superiores a lo normal, con el consiguiente riesgo de anegamientos urbanos, crecidas de ríos e inundaciones en zonas vulnerables. La pregunta que queda es si los gobiernos provinciales y municipales están tomando las medidas preventivas necesarias, como la limpieza de desagües y el mantenimiento de defensas, para estar preparados ante lo que se viene .
