Mañana comienza la Bienal Internacional de Esculturas en Resistencia

Diez escultores de diferentes países trabajarán en esta edición esculpiendo en mármol travertino y acero inoxidable. Los diez proyectos que se llevarán a cabo al aire libre durante las nueve jornadas de ceremonia están seleccionados y solo se espera ver cómo empieza a tomar forma cada obra. La Bienal Internacional de Escultura tendrá una nueva edición, como cada dos años, desde hace treinta y ocho años. Existen las cronologías, las narraciones y los momentos en donde una ciudad se funda, o cuanto menos funda su relación con el mundo. Aquel primer germen que se llevó a cabo en la plaza 25 de Mayo se transformó en un acto memorial en el recuerdo de cada chaqueño. El ciudadano y la ciudadana cuentan, con nostalgia y fuerza identitaria, aquella cronología que los hizo contactar por vez primera con el arte escultórico.

Cabe preguntarse, como Heidegger lo haría, cuál es la piedra basal, cuál es el origen de una provincia joven como esta. Signada por la resistencia, homónima, que su capital lleva en su nombre, signada también por el fulgor cultural que se da en hecho natural, como si fuera algo que se lleva en la sangre. Tallar la piedra, esculpir la madera, deformar -en buena hora- el metal, pulir, perfeccionar, ejecutar el artificio último, el del arte, parece ser una continuación de aquel origen atávico que nos atraviesa. Una vez más, la Bienal Internacional de Escultura del Chaco, este evento que cobró vida propia, casi mitológica, que se embandera en su mentor Fabriciano Gómez, promete dar la talla y promete hablar en nombre del arte y de la sociedad que cree en el acto artístico como uno de sus actos fundantes. Cada edición de esta Bienal del Chaco inaugura un nuevo origen, un nuevo paradigma que observa al anterior. No hay que evitar decirlo, y repetirlo hasta el cansancio: cada edición de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco deja en sus veredas, en sus plazoletas, en sus parterres, diez nuevas esculturas de talla mayor. Pero hay un hecho paralelo que no es menos excelso: cada Bienal del Chaco riega la tierra del Parque 2 de Febrero, y la ciudad toda, con nuevas historias y nuevos diálogos.

La Bienal Internacional de Escultura de este año recibió 439 postulaciones provenientes de 70 países. La trayectoria de los artistas y la calidad de los proyectos fueron los criterios para seleccionar a los 10 escultores consagrados que serán bienvenidos este viernes 17 de julio en el acto de apertura. Los artistas seleccionados son: Argentina: Néstor Vildoza; Bielorrusia: Alex Sorokin; Bulgaria: Georgi Minchev; Chile: Mauricio Guajardo; España: José Carlos Cabello Millán; Italia: Francesca Bernardini; Polonia: Anna Teresa Rasinska; Turquía: Furkan Depeli; Ucrania: Lyudmyla Mysko; Uzbekistán: Ulash Urakov. El material sobre el cual van a esculpir en esta edición es mármol travertino y acero inoxidable. La agenda de la Bienal se ensancha con múltiples actividades. Por ejemplo, se realizará el Décimo Encuentro de Escultores Invitados, con obras realizadas con amplia libertad de técnicas y materiales por Desirée de Ridder, Carola Zech, Norma Siguelboim, Eka Acosta, Rafael Blasco Ciscar, Lucas Caricato y Oscar Leiva. En torno a los encuentros de escultores internacionales, esta edición despliega una amplia programación artística, cultural y académica: el Concurso de Escultura para Estudiantes de Artes, donde estudiantes de carreras de arte de todo el país compiten realizando una obra escultórica propia en diálogo directo con los grandes maestros; las Muestras de Escultura de la Asociación de Escultores Chaqueños, que suman otra capa de mirada local; el Encuentro de Maestros Artesanos Argentinos, que reúne a referentes de la artesanía nacional; el Encuentro de Arte Indígena y Artesanía de Pueblos Originarios, un espacio de visibilización para las comunidades originarias; y el Festival Filarmónico, organizado por la Fundación Pradier – Redes Culturales, que convoca a jóvenes músicos del país junto a directores y profesores de distintas partes del mundo.

La Bienal Internacional de Escultura de Resistencia no es solo un evento artístico: es un ritual de identidad para una provincia joven que encontró en el arte una forma de narrarse a sí misma. Desde hace 38 años, cada dos años, la ciudad se convierte en un taller a cielo abierto donde la piedra y el metal se transforman en memoria colectiva. La edición 2026 promete continuar esa tradición con un plantel de escultores de primer nivel y una agenda cultural que desborda el propio certamen. Los 439 postulantes de 70 países hablan del prestigio ganado por la Bienal a lo largo de las décadas, y la elección de mármol travertino y acero inoxidable como materiales agrega un desafío técnico que seguramente dará obras de gran impacto visual. La pregunta que queda es cómo estas nuevas esculturas dialogarán con el paisaje urbano de Resistencia y qué nuevas historias contarán a las generaciones futuras. ¿Vas a visitar la Bienal? ¿Cuál de los escultores seleccionados te resulta más interesante? Dejanos tu comentario.