Meneses defendió la recuperación del Insssep y puso el foco en la «industria del juicio»
El presidente de la obra social chaqueña aseguró que «vuelve a estar de pie» y que los problemas con medicamentos de alto costo están superados. Sin embargo, advirtió por el déficit previsional de $25.000 millones mensuales y la judicialización de prestaciones. ¿Salud o negocios? El debate está abierto.
El presidente del Insssep, Rafael Meneses, aseguró que el organismo atraviesa una situación «totalmente diferente» a la de meses atrás y afirmó que la obra social «vuelve a estar de pie», con una respuesta integral en sus prestaciones centrales. En ese marco, destacó la recuperación de la cobertura plena de medicamentos de alto costo y advirtió que los principales desafíos actuales pasan por el crecimiento del gasto sanitario, la judicialización de prestaciones y el déficit previsional.
Una obra social que vuelve a estar de pie
Meneses sostuvo que uno de los principales cambios se produjo en el acceso a medicamentos de alto costo para poblaciones sensibles, especialmente pacientes oncológicos, personas con diabetes y quienes requieren tratamientos especiales.
«Tenemos una obra social que vuelve a estar de pie», afirmó, y remarcó que la cobertura de estos tratamientos se encuentra actualmente garantizada mediante licitaciones públicas y procesos de adquisición que permiten responder con mayor rapidez a las recetas autorizadas.
El titular del Insssep consideró que esta normalización modificó la percepción de los afiliados respecto del organismo y aseguró que las dificultades que anteriormente generaban reclamos públicos quedaron «totalmente superadas». Aclaró que pueden existir demoras puntuales de algunos días por cuestiones administrativas o dificultades de laboratorios y droguerías, pero sostuvo que constituyen excepciones frente a un esquema que actualmente permite resolver los tratamientos «en horas y días».
La «industria del juicio» en el Insssep
Al analizar la judicialización de las prestaciones, Meneses reconoció que detrás de muchos amparos existe una situación de angustia genuina de afiliados y familias que reciben la indicación médica de un determinado tratamiento. Sin embargo, sostuvo que también existe una «industria relacionada al juicio» y cuestionó que abogados promocionen en redes sociales amparos gratuitos como vía para obtener prestaciones de salud.
Frente a esta situación, explicó que el organismo reforzó sus áreas técnico-médicas para analizar cada pedido y determinar si una prestación o medicamento tiene un impacto concreto sobre la salud y la calidad de vida del paciente. También destacó que las medidas judiciales vinculadas con medicamentos disminuyeron considerablemente, aunque persisten algunos reclamos relacionados con la compra por marcas comerciales.
Un déficit previsional de $25.000 millones
Meneses explicó que la obra social actualmente se encuentra en una situación «sostenible» y equilibrada, aunque ya no genera el margen que años atrás permitía compensar parte del déficit de la caja previsional. Según detalló, el sistema atraviesa un déficit de aproximadamente $25.000 millones mensuales, que es absorbido en gran parte por el Ejecutivo provincial.
Dentro de ese rojo, la caja previsional policial representa más de $12.000 millones, una parte mayoritaria del déficit por su estructura de costos.
El presidente del Insssep consideró que el sistema previsional requiere una discusión de fondo y advirtió que, bajo las condiciones actuales, la tendencia es que el déficit continúe creciendo. En particular, señaló las características de los regímenes especiales y planteó que el arco político deberá abordar una eventual reforma, aunque aclaró que actualmente no existe una discusión formal sobre una modificación del sistema.
Los desafíos que vienen
Meneses defendió la gestión al frente del Insssep, destacando la recuperación en áreas críticas como la provisión de medicamentos. Pero también dejó sobre la mesa los problemas estructurales que el organismo enfrenta: un déficit previsional que no para de crecer y una judicialización que, según su visión, alimenta una «industria» que lucra con la salud.
¿El Insssep está realmente recuperado o el déficit y la judicialización son síntomas de un problema más profundo? La obra social chaqueña atraviesa un momento de transición. Por un lado, la mejora en la provisión de medicamentos de alto costo es un avance significativo. Por otro, la sostenibilidad financiera y el debate previsional siguen siendo asignaturas pendientes. Meneses puso el foco en la «industria del juicio», pero el debate de fondo es otro: ¿cómo garantizar salud y sostenibilidad en un sistema que ya no da más? La respuesta, quizá, esté en una reforma que nadie quiere empezar a discutir.
