Asesinan a tiros en Sudáfrica a Zolani Tete, el excampeón mundial que enfrentó a Omar Narváez

El mundo del boxeo está de luto. El excampeón mundial sudafricano Zolani Tete, recordado por su récord Guinness de nocaut más rápido en una pelea por el título y por haber enfrentado al argentino Omar Narváez en 2018, fue asesinado a tiros frente a su casa en la provincia de Cabo Oriental. Tenía 38 años.

El hecho ocurrió el viernes por la noche en el municipio de Mdantsane, cuando dos hombres armados y encapuchados salieron de un vehículo y abrieron fuego contra el automóvil en el que se encontraban Tete y una mujer de 27 años, quien resultó herida y permanece internada. Según informó la Policía de Sudáfrica, el excampeón intentó escapar de la lluvia de balas conduciendo su vehículo hasta el patio de su casa, pero sucumbió a sus heridas y fue declarado muerto en el lugar.

«Sudáfrica ha perdido a uno de los mejores peleadores que jamás haya producido», expresó el ministro de Deportes del país, Gayton McKenzie, en un comunicado emitido a última hora del viernes. «No hay palabras que pueda ofrecer esta noche que sean iguales a lo que han perdido», agregó, y dispuso que su departamento brinde asistencia a la familia.

Una carrera marcada por los récords y las grandes peleas

Tete boxeó profesionalmente entre 2006 y 2022, periodo en el que logró los títulos mundiales en la categoría de peso supermosca (2014-2015) y peso gallo (2017-2019). Su récord final fue de 29 victorias (22 por nocaut), 4 derrotas (2 por KO) y una pelea sin decisión.

Para los argentinos, su nombre resuena con fuerza por el combate que disputó en 2018 contra Omar Narváez en Belfast. Aquella noche, el histórico boxeador argentino, que entonces tenía 42 años, buscaba sumar el cinturón gallo de la OMB a su récord personal y coronarse campeón en tres categorías diferentes, algo nunca logrado por un boxeador local. Sin embargo, Tete se impuso por puntos en fallo unánime, en una pelea donde Narváez soportó un duro castigo pero aguantó en pie todo el combate.

Pero el dato que inmortalizó a Tete en los libros de récords ocurrió un año antes, en 2017, cuando noqueó a Siboniso Gonya en menos de 11 segundos, estableciendo el récord Guinness del nocaut más rápido en una pelea por el título mundial. Solo un boxeador fue más rápido que él, aunque en un combate sin cinturón en juego: el británico Phil Williams, que en junio de 2007 dejó fuera de combate a Brandon Burke en 10 segundos.

En agosto de 2023, Tete había sido sancionado por dopaje y se le aplicó una suspensión que, en aquel momento, puso un paréntesis a su carrera. Pero nada hacía presagiar el trágico desenlace que tendría dos años después.

Nota final:
Zolani Tete fue un guerrero dentro del ring, pero la violencia lo alcanzó fuera de él. Su muerte, en un hecho que aún investiga la Policía sudafricana, deja un vacío en el boxeo mundial y un dolor profundo en su familia, sus amigos y todos los que admiraron su velocidad y potencia. Para los argentinos, su pelea con Narváez quedará como un recuerdo imborrable de aquella noche en Belfast. Hoy, el boxeo llora a uno de los suyos. Y el mundo, a un campeón que se fue demasiado pronto.