Estafas con compra de vehículos por redes sociales: procesan a un acusado y buscan a un prófugo en Tucumán
La Unidad Especializada de Estafas, Usurpaciones y Cibercriminalidad II, a cargo del fiscal Diego Hevia, avanza en la investigación de una presunta organización dedicada a cometer estafas mediante falsas compras de vehículos ofrecidos en redes sociales. La causa ya tiene un imputado con prisión preventiva por 60 días, un sospechoso con pedido de captura y un tercer involucrado bajo investigación.
El modus operandi de la banda
Durante una audiencia, la auxiliar fiscal Daniela Briz Tomás expuso la teoría del caso y describió el funcionamiento que, según el Ministerio Público Fiscal, utilizaba la banda para engañar a vendedores de motocicletas, automóviles y camionetas. De acuerdo con la acusación, los sospechosos rastreaban publicaciones de vehículos en venta a través de redes sociales y se contactaban con los propietarios utilizando identidades falsas, principalmente bajo los nombres de «Jessica Naranjo» y «Carlos Facundo Sánchez».
Una vez establecido el contacto, ofrecían adquirir los rodados mediante una modalidad de pago que combinaba una suma de dinero en efectivo con cheques por el saldo restante. Tras acordar un encuentro, concretaban la operación y lograban que los dueños firmaran la documentación necesaria para la transferencia. La maniobra quedaba al descubierto cuando las víctimas acudían a las entidades bancarias para cobrar los cheques y comprobaban que eran apócrifos. Según la hipótesis fiscal, los vehículos eran posteriormente revendidos a terceros, aparentando que toda la documentación se encontraba en regla.
Seis damnificados y más víctimas potenciales
La investigación permitió establecer, hasta el momento, la existencia de al menos seis damnificados, aunque la Fiscalía no descarta que puedan aparecer nuevas víctimas a medida que avance la causa.
Allanamiento y detención
A partir de una de las denuncias, el fiscal Hevia obtuvo una orden de allanamiento que se concretó en una vivienda del barrio Policial, en Los Pocitos. En ese procedimiento fue detenido uno de los acusados y se secuestraron dos motocicletas, ocho teléfonos celulares, cinco cédulas de identificación vehicular, una notebook, dos dispositivos Posnet, un formulario 08 en blanco, talonarios de recibos, chips telefónicos, fotocopias de documentos nacionales de identidad, un pendrive y diversa documentación vinculada con distintos vehículos.
Durante la audiencia, Briz Tomás sostuvo que la organización habría utilizado de manera reiterada identidades falsas y múltiples líneas telefónicas registradas con documentación apócrifa para concretar las maniobras fraudulentas. También remarcó que ninguna de las víctimas logró recuperar ni el dinero entregado ni los vehículos, y que durante el allanamiento el imputado intentó ocultar su teléfono celular en el ventiluz del baño, conducta que evidenció una intención de entorpecer la investigación.
Prófugo y prisión preventiva
La auxiliar fiscal informó que uno de los coimputados permanece prófugo, ya que no pudo ser localizado pese a la orden de detención vigente, motivo por el cual la Justicia dispuso su declaración de rebeldía y captura. Paralelamente, continúa la investigación para determinar la eventual participación de un tercer sospechoso.
Al fundamentar el pedido de medidas cautelares, Briz Tomás afirmó que el acusado demostró capacidad para ocultar pruebas, utilizar identidades falsas y hacer desaparecer vehículos, circunstancias que justificaban la necesidad de una prisión preventiva por 90 días. Finalmente, el juez interviniente hizo lugar a la formulación de cargos y resolvió imponer la prisión preventiva, aunque redujo el plazo solicitado por la Fiscalía y dispuso que el imputado permanezca detenido durante 60 días mientras continúa la investigación.
Nota final:
Las redes sociales se convirtieron en el nuevo escenario de una estafa millonaria. Una organización criminal ofrecía vehículos a través de plataformas digitales, engañaba a los vendedores con cheques apócrifos y luego revendía los rodados con documentación falsa. La Justicia ya tiene un detenido, un prófugo y seis víctimas que perdieron dinero y vehículos. El caso expone la vulnerabilidad de las transacciones informales y la necesidad de extremar los cuidados al comprar o vender por internet. Porque en el mundo digital, las oportunidades también vienen con riesgos. Y esta vez, la Justicia logró ponerle freno a una banda que se escondía detrás de perfiles falsos.
