Deudas en Tucumán: la Legislatura analiza diversos planes de alivio para más de 257.000 deudores morosos

Una crisis de endeudamiento: ¿cómo se puede aliviar a las familias tucumanas?

¿Sabía que más de 257.000 familias tucumanas tienen deudas en situación irregular? ¿Qué planes analiza la Legislatura?

La Legislatura de Tucumán analiza más de media docena de proyectos destinados a aliviar el endeudamiento de los hogares, en un escenario en el que más de 257.000 familias de la provincia registran deudas en situación irregular. Las propuestas contemplan desde créditos para refinanciar obligaciones hasta límites sobre los descuentos salariales y tasas de interés, y algunas iniciativas buscan extender los beneficios tanto a trabajadores públicos como privados. Los proyectos en su mayoría nacieron apuntados a los empleados públicos pero ante la magnitud del problema, extendieron su alcance a sectores privados.

La magnitud del problema: 19 % de morosidad, por encima del promedio nacional

¿Cuántos deudores hay? ¿Cómo se compara Tucumán con el resto del país?

El problema adquirió relevancia por el crecimiento de la morosidad. Según el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de información del Banco Central, el incumplimiento en Tucumán se aproxima al 19 %, por encima del promedio nacional, y ubica a la provincia como el sexto distrito con mayor nivel de irregularidad. El CEPA considera en situación irregular los financiamientos con atrasos superiores a 90 días. El tratamiento legislativo, sin embargo, no sería inmediato. Aunque se había evaluado incorporar alguna de las alternativas a la sesión prevista para el miércoles 30 de septiembre, fuentes parlamentarias señalaron que la discusión podría trasladarse al siguiente debate, previsto para el 8 de octubre. El objetivo sería trabajar en una solución más amplia que también alcance a empleados del sector privado. La Legislatura confirmó oficialmente que tiene convocada una sesión para el 30 de septiembre.

¿Sabía que Tucumán tiene una de las tasas de morosidad más altas del país? ¿Le sorprende? ¿La gente se endeuda para comer, pagar servicios, cubrir gastos básicos? ¿O para darse gustos? ¿Qué pasa con los bancos? ¿Tienen responsabilidad? ¿O solo prestan y después ejecutan? ¿La Justicia protege a los deudores o a los bancos?

Los proyectos en análisis: tasa cero, límites a descuentos y refinanciación

¿Qué proponen los legisladores? ¿Quiénes impulsan las iniciativas?

Entre las iniciativas bajo análisis aparecen propuestas de legisladores de diferentes espacios políticos, entre ellos Gerónimo Vargas Aignasse, Carlos Gallia, Alberto Olea, Ernesto Gómez Rossi, Silvia Elías de Pérez, Alfredo Toscano, Claudio Viña y Rolando Alfaro. En términos generales, los proyectos apuntan a contener el sobreendeudamiento, preservar la porción alimentaria de los ingresos familiares, abaratar el financiamiento, facilitar la refinanciación de tarjetas y préstamos y ampliar la educación financiera. Una de las alternativas impulsadas por Toscano plantea crear un régimen especial para empleados de la administración pública provincial y de organismos estatales cuyos ingresos no superen seis salarios mínimos. La propuesta contempla financiamiento a tasa cero para cancelar saldos de tarjetas de crédito del Banco Macro, agente financiero provincial, y establece que las retenciones sobre el salario no podrán superar el 25 %. Los fundamentos apuntan a impedir que los elevados intereses profundicen las dificultades de quienes ya se encuentran en mora. El esquema propone que el banco absorba el costo financiero de las cuotas y vincula la medida con el creciente uso del crédito para cubrir consumos esenciales, incluidos los alimentos. Vargas Aignasse, por su parte, impulsa un régimen de protección del salario frente al sobreendeudamiento de empleados públicos. El proyecto busca preservar el carácter alimentario de las remuneraciones mediante nuevas reglas para los descuentos directos por planilla. En este caso, el costo financiero total tendría como límite la inflación interanual más 10 puntos porcentuales, mientras que la suma de los compromisos descontados no podría afectar más del 30 % del salario neto del trabajador. Una propuesta de mayor alcance es la presentada por Olea, denominada Programa Tucumán de Alivio y Desendeudamiento Personal. El régimen comprendería a residentes con ingresos de hasta 10 salarios mínimos e incluiría empleados públicos y privados, monotributistas, autónomos, jubilados y pensionados. Su principal herramienta sería una línea de crédito preferencial destinada a unificar obligaciones existentes, con el dinero transferido directamente a los acreedores. El proyecto establece una tasa nominal anual máxima del 35 %, un período de devolución de hasta 36 meses y cuotas que no podrían superar el 25 % de los ingresos netos. Además del mecanismo financiero, esa iniciativa incorpora asistencia interdisciplinaria gratuita y campañas de educación financiera, una herramienta que también aparece en otros proyectos destinados a prevenir nuevos ciclos de endeudamiento.

¿Le parecen buenas las propuestas? ¿La tasa cero es viable? ¿El Banco Macro aceptará absorber el costo? ¿Los límites a los descuentos salariales protegen a los trabajadores? ¿O los bancos dejarán de prestar? ¿La educación financiera es la solución? ¿O el problema es que los salarios no alcanzan? ¿Los jubilados y pensionados también están endeudados? ¿Qué pasa con los que no tienen salario fijo? ¿Los monotributistas y autónomos tienen acceso a estos planes?

Las propuestas de la sociedad civil: prevención y atención descentralizada

¿Qué proponen las organizaciones de consumidores? ¿Cómo se puede prevenir el sobreendeudamiento?

Al debate legislativo se sumaron propuestas elaboradas fuera de la Cámara. La Unión de Usuarios y Consumidores y el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos presentaron dos iniciativas orientadas específicamente a las personas con dificultades para afrontar sus compromisos. Una de ellas propone instaurar un Régimen Provincial de Prevención y Tratamiento del Sobreendeudamiento de Consumidores y Usuarios. El sistema crearía un procedimiento administrativo gratuito para reestructurar obligaciones y habilitaría audiencias conciliatorias en las que deudores y acreedores podrían negociar quitas, períodos de gracia o reducciones de las tasas. El segundo proyecto plantea modificar la Ley N° 8.365 para poner en funcionamiento una Red Provincial de Puntos de Atención a Consumidores y Usuarios. La intención es descentralizar la asistencia estatal y extenderla a los 19 municipios y las 93 comunas rurales de Tucumán. El debate provincial se produce en un contexto de deterioro de la capacidad de pago de los hogares. El CEPA advirtió además que, a nivel nacional, permanece elevado el volumen de créditos clasificados en una categoría de seguimiento especial que todavía no constituye formalmente mora, pero funciona como señal de alerta ante un eventual agravamiento de los incumplimientos. Así, la discusión que deberá afrontar la Legislatura no se limita a cómo refinanciar las obligaciones ya vencidas. Los diferentes proyectos ponen también el foco en cuánto del salario puede destinarse al pago de cuotas, qué costo financiero deberían tener las nuevas líneas de crédito y hasta dónde debería extenderse el universo de beneficiarios para alcanzar a los hogares tucumanos afectados por el sobreendeudamiento.

¿Qué opina de las propuestas de la sociedad civil? ¿Las audiencias conciliatorias pueden funcionar? ¿Los bancos aceptarán negociar quitas o períodos de gracia? ¿La descentralización de la atención es clave para llegar a todos? ¿O las comunas rurales no tienen recursos? ¿La educación financiera es suficiente? ¿O se necesita un cambio estructural en el sistema financiero?

Conclusión: una crisis que golpea a las familias

El endeudamiento de los hogares tucumanos es una crisis que golpea a más de 257.000 familias. La pregunta es inevitable: ¿alcanzan los planes de alivio para resolver el problema? ¿O son parches que no atacan las causas estructurales? ¿Por qué la gente se endeuda? ¿Los salarios no alcanzan, el costo de vida es muy alto, los bancos prestan sin control? ¿Qué pasa con los que ya no pueden pagar? ¿Pierden sus casas, sus autos, su dignidad? ¿La sociedad está naturalizando el endeudamiento como forma de vida?

El sobreendeudamiento es una consecuencia de un modelo económico que precariza el trabajo y no garantiza salarios dignos. ¿La solución es refinanciar deudas o garantizar ingresos suficientes para vivir? ¿Los bancos tienen responsabilidad? ¿El Estado debe regular las tasas de interés? ¿O cada uno es libre de endeudarse? ¿La educación financiera alcanza? ¿O el problema es sistémico?