Alarma sanitaria: la sífilis crece «de forma hegemónica» en Argentina por falta de prevención
El jefe del Programa Nacional de ETS y Sida, Juan Carlos Quintana, lanzó una fuerte advertencia sobre el aumento «sostenido y alarmante» de la sífilis en Argentina, una infección que había estado controlada y que hoy muestra una presencia «casi hegemónica» entre las infecciones de transmisión sexual (ITS).
Las cifras que preocupan:
- Incremento interanual: En 2025 se registró un 26% más de nuevos casos que en 2024, lo que representa unas 46.000 personas más infectadas a nivel nacional.
- Tendencia a largo plazo: El crecimiento es del 71% en los últimos cinco años.
La causa principal y un factor crítico:
Quintana fue claro: «El aumento tiene como causa principal el no uso del preservativo». Este fenómeno se agrava por una decisión política concreta:
- Interrupción de la provisión nacional: El gobierno nacional interrumpió en 2023 la compra y distribución de preservativos, un insumo clave de prevención. Las provincias que quieren proveerlos deben comprarlos a un costo mucho mayor (15 centavos de dólar cada uno a nivel provincial, frente a 3 centavos si se compraban de manera masiva a través de Naciones Unidas).
El grave impacto sanitario y económico:
- Transmisión vertical: El riesgo más grave es la transmisión de la sífilis de madre a hijo durante el embarazo, lo que puede causar daños irreparables o la muerte del recién nacido. Tratar estos casos cuesta unos 1.500 dólares por niño.
- Costo del tratamiento en adultos: Diagnosticar y tratar a un adulto ronda los 50 dólares, una cifra que multiplicada por decenas de miles de casos representa una gran erogación para el sistema de salud.
- La «gran simuladora»: La sífilis es una enfermedad engañosa. Su primer síntoma (un chancro indoloro) desaparece solo, lo que hace que muchas personas no consulten hasta meses después, cuando aparecen complicaciones graves.
Un llamado a retomar políticas públicas:
Quintana destacó que no hay una «bala de plata» y que se necesitan políticas sostenidas. Puso como ejemplo a Brasil, declarado libre de transmisión vertical de sífilis y VIH por la OMS gracias a acciones constantes. Criticó los debates ideológicos sobre la prevención: «Está demostrado en el mundo que la intervención sanitaria más costo-efectiva es el uso del preservativo».
Para el debate y la reflexión:
Ante el aumento explosivo de una infección prevenible y tratable como la sífilis, ¿debe el Estado nacional retomar con urgencia la provisión gratuita de preservativos como política de salud pública esencial? ¿Qué responsabilidad tienen los gobiernos provinciales en mantener estas políticas si el gobierno central las abandona? Más allá del acceso a los insumos, ¿cómo se puede reforzar la educación sexual integral para revertir esta tendencia alarmante?
