Alerta en el Chaco: buscan a Ludmila Alejandra Acebal, desaparecida desde el 1° de enero

La Policía del Chaco solicitó colaboración pública para ubicar a una joven de 22 años, última vez vista en Villa San Juan, Resistencia, hace tres semanas. Las autoridades piden a la comunidad cualquier información que pueda ayudar a dar con su paradero.

La Policía del Chaco emitió un llamado urgente a la comunidad para colaborar en la búsqueda de Ludmila Alejandra Acebal, una joven de 22 años cuyo paradero se desconoce desde el 1° de enero de 2026. La desaparición fue formalmente denunciada en la Comisaría Primera de Resistencia (CRIA 1ra), desde donde se coordinaron las tareas de localización y ahora se recurre al apoyo ciudadano.

Según los datos difundidos por las autoridades, Acebal fue vista por última vez en la calle Martín Goitia N° 380, en el barrio Villa San Juan de Resistencia. La Policía proporcionó una descripción física detallada para facilitar su identificación: tiene 1,75 metros de altura, contextura delgada, tez blanca, cabello castaño y ojos color marrón claro.

Cómo colaborar con la búsqueda

Las autoridades instan a la población a mantenerse alerta y reportar cualquier información, por mínima que parezca, que pueda estar relacionada con el paradero de Ludmila.

Los canales oficiales para realizar denuncias o aportar datos son:

  • Acercarse a la comisaría o unidad policial más cercana a su domicilio.
  • Comunicarse directamente con la Comisaría Primera de Resistencia (CRIA 1ra).
  • Llamar al servicio de emergencias 911.

«En estos casos, cada hora cuenta y cualquier detalle puede ser crucial», señaló una fuente policial vinculada a la investigación. «Pedimos a los vecinos que revisen posibles cámaras de seguridad en la zona de Villa San Juan, que estén atentos a personas que coincidan con la descripción, y que no duden en contactarnos incluso si la información les parece poco relevante. A veces un pequeño dato abre la pista que necesitamos».

El contexto: una desaparición en pleno inicio de año

La desaparición de Ludmila Acebal se produjo en plenas fiestas de fin de año, un período donde los movimientos de personas suelen ser más frecuentes y las rutinas se alteran. El hecho de que hayan transcurrido tres semanas desde su última vista aumenta la preocupación de las autoridades y su familia.

Los investigadores trabajan actualmente para reconstruir sus últimos pasos, contactos y actividades previas al 1° de enero, con el objetivo de determinar las circunstancias de su desaparición y establecer líneas de búsqueda concretas.

La importancia de la difusión comunitaria

En casos de personas desaparecidas, la colaboración ciudadana suele ser un pilar fundamental. La amplia difusión de la imagen y los datos de la persona buscada multiplica los «ojos» en la calle y puede generar llamados que deriven en su localización.

Organizaciones de búsqueda de personas suelen recomendar:

  • Compartir responsablemente la información oficial en redes sociales y grupos de mensajería.
  • Evitar especulaciones o la difusión de datos no confirmados, que pueden entorpecer la investigación y dañar a la familia.
  • Concentrar toda la información en los canales policiales oficiales, para centralizar los datos y evitar que pistas valiosas se pierdan en conversaciones privadas.

«Cuando una persona desaparece, su familia vive una angustia indescriptible», comentó un familiar de otra persona encontrada con vida tras una búsqueda. «Cada compartido, cada mirada atenta en la calle, cada llamado a la policía, representa una esperanza. La comunidad puede marcar la diferencia entre la incertidumbre permanente y el reencuentro».

¿Has visto a Ludmila o conoces a alguien que pueda haber tenido contacto con ella después del 1° de enero? En estos momentos, la información más trivial para un vecino puede ser la pieza clave que la Policía necesita. ¿Estamos como sociedad lo suficientemente alertas para notar la ausencia de alguien y actuar en consecuencia? La respuesta a esta pregunta podría ayudar a traer a Ludmila de vuelta a casa.