Alimentos: qué significa la fecha de vencimiento y hasta cuándo se pueden consumir

Hay varias claves para evaluar alimentos antes de descartarlos. Descartar alimentos únicamente porque pasó la fecha impresa en el envase es una costumbre muy frecuente, pero no siempre está fundamentada. La gran mayoría de las veces, estas etiquetas señalan el momento en que el producto mantiene su máxima calidad, y no necesariamente que se haya vuelto peligroso para la salud.

En las etiquetas es común encontrar distintas frases como «consumir preferentemente antes de», «sell by» o «use by». Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), con la única excepción de la fórmula infantil, estas dataciones están mayormente asociadas a las cualidades organolépticas (sabor, textura y aroma) y no constituyen un mandato estricto de seguridad. Además, en muchos lugares no existe un sistema federal uniforme y las fechas suelen ser voluntarias, variando según cada fabricante. Por eso, combinar la lectura del envase con la observación directa es el mejor camino.

Antes de tirar un producto vencido, es fundamental chequear su estado físico y sus condiciones de almacenamiento. Se debe inspeccionar el envase, buscando señales de alerta como hinchazón, perforaciones, óxido o pérdidas. Si la lata de una conserva está abollada o soplada, descartarla de inmediato. También se deben evaluar los sentidos: olfato, color y textura son grandes aliados. Si hay cambios extraños, es mejor no arriesgarse. Los productos secos y de larga duración, como pastas, arroz, harinas, galletitas y cereales, resisten mucho tiempo gracias a su baja humedad. Pueden perder algo de calidad o crocantes, pero rara vez desarrollan bacterias si se mantuvieron bien cerrados y secos. En cambio, los alimentos de alta precaución, como carnes, pollo, pescado, lácteos abiertos y platos caseros, requieren el máximo cuidado. Se descomponen rápido y las bacterias peligrosas no siempre dan señales evidentes, por lo que ante la menor duda o si se rompió la cadena de frío, es preferible descartarlos.

Utilizar el sentido común y revisar el estado real del producto antes de tirarlo a la basura permite cambiar hábitos cotidianos, evitar el desperdicio innecesario y lograr un ahorro inteligente en casa. La clave está en entender que la fecha de vencimiento no es una sentencia de muerte para el alimento, sino una guía sobre su calidad óptima. La pregunta que queda es si los consumidores están lo suficientemente informados sobre la diferencia entre «consumir preferentemente antes de» y «fecha de caducidad», y si esta información podría ayudar a reducir el desperdicio de alimentos en los hogares. ¿Qué opinás de la diferencia entre fecha de vencimiento y fecha de consumo preferente? ¿Sueles tirar alimentos apenas vence la fecha? Dejanos tu comentario.