Chaco arrancó 2026 con una fuerte caída del 7% en los fondos que recibe de Nación
El primer mes del año trajo malas noticias para las finanzas públicas del Chaco. Según un informe de la consultora Politikon Chaco basado en datos oficiales, en enero de 2026 las transferencias automáticas del Estado nacional a la provincia totalizaron $275.774 millones, registrando una caída real del 7,0% respecto a enero de 2025, y una baja del 4,7% contra diciembre pasado.
El motivo principal: el desplome de la Coparticipación Federal
La principal causa del retroceso es el fuerte descenso de la Coparticipación Federal, que representa la mayor parte de estos fondos. Para Chaco, este rubro sumó $259.248 millones, con una caída interanual real del 8,0%. La baja responde, principalmente, a una «significativa baja en la recaudación del IVA» a nivel nacional, impuesto clave en la masa coparticipable.
Algunos alivios que no alcanzan
El informe destaca que otros componentes menores tuvieron desempeño positivo, pero insuficientes para compensar el golpe:
- Fondos por Leyes y Regímenes Especiales: Crecieron un 11,0% interanual (total: $8.324 millones), impulsados por el buen desempeño del monotributo.
- Recursos por Compensación del Consenso Fiscal: Aumentaron un 12,8%.
Un panorama nacional negativo y el Chaco entre los más afectados
La situación no es exclusiva del Chaco. A nivel país, las 24 jurisdicciones subnacionales mostraron caídas en enero. Sin embargo, la provincia estuvo entre las que sufrieron los descensos más pronunciados, junto con CABA y Tucumán. Las bajas más leves se registraron en Salta y Buenos Aires.
Impacto y contexto: una tormenta perfecta para las finanzas provinciales
Esta caída en los ingresos automáticos se suma a un contexto ya crítico para la provincia, marcado por:
- Alta presión por aumentos salariales del sector público.
- Deuda heredada en dólares con vencimientos pesados.
- Necesidad de inversión en salud, seguridad e infraestructura.
La merma en la coparticipación limita aún más el ya ajustado margen de acción del gobierno de Leandro Zdero, forzándolo a una gestión extremadamente austera o a buscar financiamiento alternativo (como la emisión de bonos) en un año donde la tensión con la oposición y los gremios por los recursos será máxima. La dependencia de los fondos nacionales queda, una vez más, en evidencia.
