Chaco lanza un shock de competitividad: baja Ingresos Brutos al 2,9%

En una jugada audaz para reactivar su economía, el Gobierno del Chaco ha oficializado una de las alícuotas más bajas del país para el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Desde el 1 de enero de 2026, la tasa general y mayorista se reduce a un histórico 2,90%, enviando una señal contundente a inversores y productores.

Un hito fiscal para atraer inversiones

El Ministerio de Hacienda y Finanzas provincial no duda en calificar la medida como «un hito», que posiciona al Chaco entre las jurisdicciones con menor carga de este impuesto en Argentina. «Esto […] nos coloca entre las provincias con menor ingresos brutos en el país, para apoyar al sector privado», afirmaron fuentes oficiales.

La reducción es la punta de lanza de una nueva estrategia económica que busca dejar atrás lo que describen como una «presión fiscal asfixiante». El objetivo declarado es transformar al Estado en un aliado que genera condiciones para crecer, en lugar de un obstáculo.

Más que una baja: un cambio de modelo

Esta medida no llega sola. Se enmarca en un paquete de alivios fiscales sectoriales implementados desde el año pasado, que benefician a:

  • El campo
  • Los alquileres
  • Productores de seguros
  • El comercio

La lógica, según explican, es priorizar la actividad económica real y el desarrollo en todo el territorio chaqueño.

Una ecuación fiscal con equilibrio social

¿Cómo se compensa esta drástica baja impositiva? El gobierno chaqueño apela a una recaudación inteligente y con destino social. Destacan la creación del impuesto a los billetes de lotería, cuyo diseño dirige el 80% de lo recaudado directamente a la salud pública.

Se trata, según sostienen, de un modelo de gestión responsable: ordenar las cuentas, bajar impuestos paralizantes y reinvertir con precisión en áreas críticas como la sanidad, cerrando el círculo de manera transparente.

El mensaje final: «Chaco está abierto para negocios»

Este movimiento es más que un número en un decreto. Es un mensaje de confianza y una invitación al sector privado. La provincia busca despojarse de su imagen de elevada presión tributaria para convertirse en un destino competitivo para radicar industrias, generar empleo genuino y diversificar su matriz productiva.

¿Será esta baja impositiva el impulso que necesita la economía del Chaco para despegar? La apuesta está hecha. Ahora, el desafío será que el sector privado responda a esta señal, invierta y convierta este alivio fiscal en puestos de trabajo y crecimiento real para toda la provincia.