Consumo en retroceso: CAME sostiene que las ventas pyme siguen en rojo y crece la cautela

En marzo bajaron 0,6% interanual y 0,4% mensual. La mayoría de los rubros mostró retrocesos y más de la mitad de los empresarios no ve condiciones para invertir.

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en marzo una caída de 0,6% interanual a precios constantes, de acuerdo con el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En la comparación mensual, la actividad también evidenció un retroceso de 0,4% respecto de febrero, lo que consolida un escenario de debilidad en el consumo. «La gente no gasta porque no tiene plata. Y si tiene, la piensa dos veces antes de gastarla. Eso se nota en los números», explicó a este medio un comerciante pyme.

Rubros en baja y en alza

El análisis por sectores reflejó un comportamiento mayormente contractivo: cinco de los siete rubros relevados cerraron en baja. Las caídas más pronunciadas se observaron en Perfumería (-9,8%) y en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-8,3%), mientras que Alimentos y bebidas retrocedió un 0,9%. En contrapartida, Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción mostró un crecimiento de 2%, y Farmacia avanzó un 1,1% interanual, lo que evidencia mayor resistencia frente al contexto adverso. «La ferretería y la farmacia son rubros de necesidad. La gente sigue comprando lo indispensable, pero todo lo que es ‘gusto’ o ‘decoración’ se desplomó», analizó el comerciante.

El impacto del poder adquisitivo y los costos operativos

Desde CAME señalaron que, si bien el inicio del ciclo escolar impulsó ciertos consumos específicos, el deterioro del poder adquisitivo y el incremento de los costos operativos limitaron el desempeño general. A esto se suma una fuerte dependencia del financiamiento bancario, que condiciona la dinámica comercial y acentúa la cautela en el sector. «La escuela ayudó un poco en marzo, pero no fue suficiente. Los costos de luz, alquiler y sueldos siguen subiendo, y eso te come cualquier ganancia», lamentó un dueño de un local de bazar.

Expectativas de los empresarios

Las expectativas de los empresarios reflejan este clima de incertidumbre: el 48% considera que la actividad se mantendrá sin cambios en los próximos meses, mientras que un 39,7% espera una mejora y un 12,4% anticipa un empeoramiento. En materia de inversión, el 59,1% sostiene que no es un momento adecuado para realizar nuevos desembolsos, frente a un 13,1% que lo percibe como una oportunidad. «La mayoría no invierte porque no sabe qué va a pasar. No hay previsibilidad. Con este panorama, lo lógico es guardar la plata», señaló el comerciante.

Monitoreo del comercio electrónico

En paralelo, la entidad inició un monitoreo específico sobre el desempeño del comercio electrónico en locales con modalidad mixta, que combinan ventas presenciales y digitales. Según la metodología adoptada, basada en criterios de la OCDE, se considera venta electrónica a toda transacción en la que el pedido se realiza a través de un canal digital, independientemente del medio de pago o la forma de entrega. Este seguimiento permitirá desagregar el comportamiento del consumo online en un contexto de transformación de los hábitos de compra. «El online crece, pero no alcanza a compensar la caída de lo presencial. La torta se achica, y el reparto es cada vez más desigual», concluyó el analista.

En primer lugar, las ventas pyme cayeron 0,6% interanual y 0,4% mensual en marzo. A continuación, los rubros más afectados fueron Perfumería (-9,8%) y Bazar y muebles (-8,3%). Además, el 59,1% de los empresarios no considera que sea un buen momento para invertir. Por último, el comercio electrónico crece, pero no compensa la caída del consumo presencial.

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