Cuatro Niños Con Heridas Leves Por Pirotecnia Y Otro Mordido Por Una Víbora, El Saldo De Fin De Año
NORTE pudo saber que cuatro menores de edad tuvieron heridas leves por uso de pirotecnia, tres de ellos leves. Mientras que un niño de 1 año y 7 meses tuvo quemadura de párpado. Otro menor de 6 años fue mordido por una víbora y se encuentra en evaluación. En tanto, un menor de 5 años ingresó al hospital con herida cortante en la frente y fractura de clavícula tras protagonizar un siniestro vial en una motocicleta.
La guardia del hospital Pediátrico durante el año nuevo recibió a varios pacientes heridos por el uso de pirotecnia.
La celebración por el año nuevo dejó como saldo en el hospital Pediátrico «Avelino Castelán» de Resistencia cuatro niños heridos por uso de pirotecnia. Tres de ellos tuvieron heridas leves y fueron dados de alta. En tanto, un niño de 1 año y siete meses tuvo quemadura de párpado y seguirá internado para ser evaluado por el área de oftalmología.
La emergencia del Pediátrico tuvo el ingreso de varios pacientes durante el fin de año y el comienzo del 2026.
En tanto, un menor de 5 años ingresó al hospital con herida cortante en la frente y fractura de clavícula tras protagonizar un siniestro vial en una motocicleta. El paciente fue dado de alta luego de ser atendido.
Otro de los ingresos al nosocomio fue el de un niño de seis años que sufrió la mordedura de una víbora. El paciente se encuentra siendo evaluado a fin de cotejar si la lesión corresponde una víbora.
Un Balance Pediátrico Que Refleja Riesgos Evitables Y Fallas En La Supervisión
- El Fracaso De La Concientización Sobre Pirotecnia (El Hecho Negativo Recurrente): A pesar de las campañas y los reclamos, cuatro niños volvieron a ser víctimas de la pirotecnia en una sola noche. El caso más grave, un bebé de 1 año y 7 meses con quemadura en el párpado, es particularmente condenatorio, pues evidencia una exposición extremadamente cercana y peligrosa, seguramente por manipulación adulta o proximidad negligente. Estos ingresos demuestran que el mensaje de «pirotecnia cero» no cala lo suficiente.
- La Combinación De Peligros: Tránsito, Fauna Y Descuidod (La Multiplicidad De Riesgos): El balance no se limita a la pirotecnia. Incluye un niño de 5 años lesionado en un siniestro vial en moto (lo que plantea preguntas sobre su rol como acompañante o conductor a esa edad) y otro niño posiblemente mordido por una víbora. Esta suma de incidentes revela que los riesgos para la infancia durante las fiestas son múltiples y van más allá de los fuegos artificiales, abarcando supervisión vial laxa y exposición a peligros naturales en contextos de descuido o festejo desorganizado.
¿Cómo Interactuar Con Esta Información?
- Para Familias Y Adultos Responsables: Este reporte debe leerse como una lista de advertencias concretas. Es una evidencia más para eliminar definitivamente la pirotecnia de las celebraciones familiares. Además, recuerda la necesidad de supervisión extrema de los niños en el tránsito (nunca en moto sin protección adecuada) y en espacios abiertos donde pueda haber fauna peligrosa, especialmente de noche.
- Para Autoridades Sanitarias Y De Prevención: Las cifras, aunque menores que en otros años, muestran que la pirotecnia sigue siendo un problema. Debe impulsar campañas más crudas y efectivas, quizás mostrando las consecuencias reales como la del bebé quemado. Además, el caso de la mordedura sugiere la necesidad de alertas sobre serpientes en temporada de calor y lluvias.
- Para La Sociedad En General: Este saldo pediátrico es un llamado a la responsabilidad colectiva. La seguridad de los niños no es solo un tema privado; es un indicador del grado de cuidado y previsión de una comunidad. Celebrar sin poner en riesgo a los más chicos debe ser una prioridad compartida y un compromiso de todos.
En síntesis, la guardia del Pediátrico recibió el 2026 con un mosaico de pequeños pacientes que cuentan una misma historia: la de la vulnerabilidad infantil ante la imprudencia adulta. Más allá de la gravedad individual de cada caso, la repetición de estos incidentes año tras año señala un déficit en la cultura del cuidado. Cada uno de estos niños heridos es un argumento irrefutable a favor de celebraciones más seguras, conscientes y verdaderamente felices, donde la diversión no tenga como precio una visita a la emergencia.
