De la confrontación a la cooperación: Venezuela extiende la mano a EE.UU. tras captura de Maduro
5 de Enero, 2026 – En un giro político de amplias repercusiones internacionales, la nueva presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, invitó formalmente al gobierno de Estados Unidos a establecer una «agenda de cooperación». Este llamado al diálogo se produce en un contexto de extrema tensión, apenas un día después de que un operativo militar estadounidense capturara en Caracas al exmandatario Nicolás Maduro, quien ahora enfrenta cargos de narcotráfico en un tribunal de Nueva York.
📜 Un mensaje de convivencia pacífica, sin reclamos explícitos
En un comunicado oficial difundido este domingo y firmado como presidenta encargada, Rodríguez sostuvo: «Extendemos la invitación al gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional».
El mensaje, enfocado en la «vocación de paz y convivencia pacífica» del país, no incluyó en ningún tramo una petición por la liberación de Maduro. Rodríguez se dirigió directamente al presidente Donald Trump, argumentando que «los pueblos y la región merecen el diálogo y no la guerra», un predicamento que, según afirmó, siempre defendió el chavismo.
La comunicación fue respaldada en un Consejo de Ministros de emergencia, donde Rodríguez apareció flanqueada por figuras clave del poder chavista como el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el poderoso jefe político Diosdado Cabello, lo que sugiere un respaldo interno a este cambio de tono.
💬 La contraparte: Trump condiciona y exige «acceso total»
La apertura venezolana encontró de inmediato una respuesta condicionante desde Washington. En declaraciones, el presidente Donald Trump confirmó que mantiene contactos con Rodríguez, pero endureció su postura al exigir «acceso total» a los recursos estratégicos de Venezuela, en particular su petróleo.
«Estamos a cargo», afirmó Trump, dejando claro que su administración busca liderar el proceso en el país caribeño. Advirtió, además, que si la nueva dirigente «no hace lo correcto», podría enfrentar un futuro «peor» que el de Maduro. Sus declaraciones reflejan el objetivo claro de Washington: asegurar el control sobre las mayores reservas probadas de crudo del mundo y redefinir la influencia en la región.
🌎 Un escenario regional en redefinición
Este intercambio marca un punto de inflexión tras años de confrontación abierta. La captura de Maduro y la inmediata disposición al diálogo de su sucesora reconfiguran el tablero geopolítico, no solo entre Caracas y Washington, sino para aliados tradicionales como Rusia, China e Irán, que ya condenaron la operación militar.
Mientras el Consejo de Seguridad de la ONU se prepara para una sesión de emergencia a pedido de Venezuela, la región observa con atención si este llamado a la «cooperación» derivará en una negociación real o en una nueva forma de presión y condicionamiento. El futuro inmediato de Venezuela, su soberanía y su riqueza natural se debaten ahora entre la invitación al diálogo de Rodríguez y las duras exigencias de Trump.
