Declaran la emergencia energética y social en Bolivia
El gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira adoptó medidas excepcionales por un año para enfrentar la escasez de combustibles, la inflación y la falta de divisas, autorizando la importación privada de derivados del petróleo.
LA PAZ, 16 de enero de 2026. — El Gobierno de Bolivia declaró este viernes el estado de emergencia energética y social en todo el territorio nacional, ante una crisis marcada por la escasez aguda de combustibles, presión inflacionaria y una severa restricción de dólares en el mercado local.
La medida, formalizada mediante el Decreto Supremo 5517 firmado por el presidente Rodrigo Paz Pereira, habilita la implementación de acciones excepcionales por el plazo de un año con el objetivo de garantizar el abastecimiento y reactivar la actividad económica.
Medidas clave del decreto
El decreto establece un giro significativo en la política de hidrocarburos, tradicionalmente controlada por el Estado:
- Importación privada: Se autoriza de forma excepcional la importación y comercialización privada de derivados del petróleo (como diésel y gasolina) a precio de importación.
- Acceso a infraestructura: Los privados tendrán un régimen de acceso no discriminatorio a la infraestructura del sector (plantas de almacenamiento, ductos), que será reglamentado en los próximos 15 días.
- Facilitación del diésel: Por ser un combustible crítico para el transporte y la producción, se dispuso:
- Su suspensión temporal de la lista de sustancias controladas.
- La eliminación por un año del requisito de autorización previa para su importación.
- Su retiro temporal del Arancel Aduanero de Importaciones para agilizar y abaratar su ingreso al país.
Contexto de la crisis
La declaración de emergencia responde a un «déficit extremo» de diésel, un insumo vital para la cadena de transporte, la agroindustria y múltiples sectores productivos. Esta escasez se enmarca en un contexto económico más amplio de bajas reservas internacionales, dificultades para acceder a divisas y una inflación que erosiona el poder adquisitivo.
El texto del decreto señala que su objetivo es «establecer y adoptar medidas excepcionales destinadas a garantizar el abastecimiento de combustibles y energía; reactivar la producción, con la finalidad de devolver la calidad de vida a las y los bolivianos, y garantizar la reconstrucción integral de la economía boliviana».
Próximos pasos
Las autoridades tienen plazos perentorios para implementar las medidas:
- 5 días hábiles: La Aduana Nacional y la Agencia Nacional de Hidrocarburos deben adecuar sus procedimientos.
- 15 días hábiles: El Ministerio de Hidrocarburos y Energías debe reglamentar el acceso de los privados a la infraestructura estatal.
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La declaración de emergencia evidencia la profundidad de la crisis económica que atraviesa Bolivia y marca un posible punto de inflexión en su política energética, con una apertura inédita al sector privado para paliar la escasez.
