Desde hoy, rige la Ley de Inocencia Fiscal: así cambian las reglas para evadir multas y prescripciones más cortas
La normativa promete seguridad jurídica, aumenta los montos para ser considerado evasor y lanza una declaración simplificada. Pero advierten: faltan reglamentaciones clave y los bancos seguirán haciendo sus controles.
BUENOS AIRES. A partir de este viernes 2 de enero, entrará en vigencia la Ley de Inocencia Fiscal, una normativa que promete revolucionar la relación del ciudadano con el fisco. Promulgada hoy en el Boletín Oficial tras su sanción el 26 de diciembre, la ley busca brindar seguridad jurídica a los contribuyentes y simplificar trámites, aunque especialistas advierten que aún faltan reglamentaciones cruciales y que no relajará los controles bancarios sobre el origen de los fondos.
Los cambios clave: delito de evasión, declaración simplificada y prescripción
La ley introduce modificaciones de fondo que apuntan a redefinir qué se considera evasión y a facilitar el cumplimiento para la mayoría.
- Umbrales más altos para la evasión: Para ser considerado delito penal tributario, la evasión simple deberá superar los $100 millones (antes el monto era significativamente menor). Para la evasión agravada, el piso sube a $1.000 millones.
- Declaración Jurada Simplificada: Es la gran novedad para personas humanas. Podrán adherir quienes tengan ingresos anuales de hasta $1.000 millones y un patrimonio de hasta $10.000 millones, y que no sean grandes contribuyentes. Quienes la acepten y paguen en término obtendrán un «efecto liberatorio», es decir, se darán por cumplidas sus obligaciones de Ganancias para ese período, con una presunción de exactitud a su favor.
- Prescripciones más cortas: Para contribuyentes que presenten sus declaraciones en tiempo y forma, el plazo de prescripción (tiempo que AFIP tiene para fiscalizar) se reduce de 5 a 3 años. Para los no inscriptos, se mantiene en 10 años.
- Cierre de causas penales: Si el contribuyente paga la deuda evadida más intereses antes de que la AFIP (ahora ARCA) formule la denuncia penal, se evita la acción judicial. Si ya se inició, se extingue pagando un 50% adicional en un plazo de 30 días.
La letra chica y las advertencias de los especialistas
Pese a la vigencia inmediata, el tributarista Sebastián Domínguez señala que «falta la reglamentación del Poder Ejecutivo», clave para entender el alcance real.
- Declaración simplificada: La ley habilita al Ejecutivo a agregar más condiciones para acceder al régimen. Además, ARCA debe definir cómo será el formulario y si permitirá editar la información pre-cargada.
- Controles bancarios y lavado de dinero: Aquí la advertencia es fuerte. Domínguez aclara que «las normas de lavado no cambiaron en nada». La adhesión al régimen simplificado es un tema tributario, «no da certeza del origen de fondos», por lo que los bancos y la Unidad de Información Financiera (UIF) mantendrán sus análisis de riesgo. Incluso alerta que si Argentina flexibiliza demasiado los límites para mover efectivo (ej: subir el monto declarable de USD 10.000 a USD 100.000), podría ser objetada por el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) y terminar en la «lista gris», con grave impacto en el acceso a mercados de capitales.
- Exclusiones: La presunción de inocencia no aplica si se detecta uso de facturación apócrifa, omisión de ingresos o deducciones indebidas. En esos casos, ARCA podrá fiscalizar y exigir el pago con intereses.
¿Qué busca el Gobierno?
La ley se enmarca en la estrategia oficial de reducir la litigiosidad, dar previsibilidad y fomentar la transparencia. Al establecer montos claros y un camino simple para regularizarse, se pretende que más contribuyentes se pongan en regla, aumentando la base de cumplimiento y reduciendo el gasto en contencioso.
Verdadero o falso: los mitos a despejar
- VERDADERO: Un contribuyente que adhiera a la declaración simplificada y pague en término tendrá una fuerte presunción a su favor y no será fiscalizado por ese período, salvo evidencia de fraude.
- FALSO: Esta ley permite depositar grandes sumas de efectivo en el banco sin preguntas. Los controles por lavado siguen vigentes y son independientes.
- EN VEREMOS: La efectividad y simplicidad real del nuevo sistema dependerán de la reglamentación pendiente y de cómo ARCA implemente los formularios y procesos.
En síntesis, la Ley de Inocencia Fiscal llega con la promesa de un cambio de paradigma: de la sospecha sistemática a la presunción de buena fe para quien cumple. Sin embargo, su éxito final dependerá de una implementación clara y de que logre equilibrar la simplificación con los ineludibles controles contra el crimen financiero. El desafío, una vez más, está en los detalles.
