Desempeños fiscales provinciales: el 1er trimestre del 2026 registró superávit del 0,1% del PBI, el más débil desde 2012
En los tres primeros meses del año, las provincias y CABA mantuvieron resultados primario y financiero positivos, aunque con un fuerte deterioro respecto de 2025. La caída real de los ingresos (-3,1%) combinada con un aumento del gasto (+2,1%) redujo significativamente el margen fiscal. Chaco tuvo una caída en sus ingresos de -7,9% y de gastos totales de -13,4%. El informe de la Consultora Politikón señala que, aunque el consolidado sigue en terreno superavitario, se trata del primer trimestre con el superávit más bajo desde 2012, tanto medido sobre los ingresos como en relación con el PIB, lo que refleja un claro debilitamiento de las finanzas provinciales. Aun en ese contexto, las jurisdicciones subnacionales lograron cerrar el período con superávit tanto primario como financiero. Sin embargo, ambos resultados mostraron un marcado deterioro respecto de años anteriores y constituyeron los más bajos para un primer trimestre desde 2012.
Dado que los primeros trimestres suelen ser estacionalmente superavitarios para las provincias, el desempeño de 2026 refleja un debilitamiento significativo de las cuentas públicas subnacionales. El resultado primario alcanzó el 4,9% de los ingresos totales y el financiero el 2,4%, muy por debajo de los registrados en igual período de 2025, cuando representaron el 9,3% y el 7,4% de los recursos totales, respectivamente. De este modo, además de exhibir un deterioro interanual, el consolidado provincial alcanzó el menor nivel de superávit para un primer trimestre en los últimos catorce años. La misma tendencia se observa al expresar los resultados en relación con el Producto Interno Bruto. En el primer trimestre de 2026, el superávit primario equivalió al 0,2% del PIB, frente al 0,4% registrado un año atrás, mientras que el superávit financiero representó apenas el 0,1% del producto, contra el 0,3% del primer trimestre de 2025. En ambos casos, se trata de los valores más bajos para un primer trimestre desde 2012.
Las performances fueron mayoritariamente negativas. Dentro de los Ingresos Corrientes, se observaron caídas interanuales en los recursos Tributarios de Origen Nacional (-6,5%), las Contribuciones a la Seguridad Social (-0,5%), las Transferencias Corrientes (-10,9%) y en Otros ingresos corrientes (-15,2%). Por el contrario, hubo alzas en los ingresos No Tributarios (+8,7%) y muy leve en los recursos Tributarios de Origen Provincial (+0,4%). En cuanto a los Ingresos de Capital, presentaron una caída del 13,2%, apoyada en una fuerte baja en el concepto de Disminución de la Inversión financiera (-34,6%). De este modo, los Ingresos Totales del consolidado de provincias y CABA alcanzaron los $35,72 billones en el primer trimestre del año y registraron una caída real del 3,1% interanual. Esa baja, medida en moneda constante a precios de marzo 2026, equivale a una pérdida de recursos por $1,18 billones respecto a igual período de 2025 y el 97% de esa caída se concentra en los recursos tributarios de origen nacional.
Entre los desempeños de las erogaciones predominaron las expansiones. Dentro de los Gastos Corrientes, hubo crecimiento en el Gasto de Personal (+1,9%), los Servicios (+9,7%), los Intereses de la Deuda (+24,0%) y las Prestaciones de la Seguridad Social (1,5%), mientras que solo se registraron bajas en los Bienes de Consumo (-19,4%) y en las Transferencias Corrientes (-0,3%). Por su parte, el Gasto de Capital creció 6,5% real interanual empujada por una suba significativa en la Inversión Real Directa (+15,7%) que más que compensó la baja en la Disminución de la Inversión financiera (-42,7%). De este modo, los Gastos Totales del consolidado de provincias y CABA alcanzaron los $34,85 billones en el primer trimestre del año y registraron una suba real del 2,1% interanual. Esa baja, medida en moneda constante a precios de marzo 2026, equivale a una expansión del gasto por $0,74 billones respecto a igual período de 2025. Sin embargo, fue clave el desempeño de los intereses de la deuda, debido a que excluyendo a estos, el Gasto Primario creció a menor ritmo: +1,6% con una expansión del mismo por $0,57 billones. En este marco, entre el Gasto de Personal, los Servicios y los Intereses de la Deuda explican el 93% de la suba del segmento.
En lo referido a los ingresos, apenas cinco jurisdicciones cerraron el período con incrementos de sus recursos totales: al top se ubicó Neuquén con +4,4% (explicado, entre otros, por Regalías y recaudación provincial), seguida por Río Negro con +3,8% (apoyado en recaudación propia y otros no tributarios) y Santa Cruz con +2,4% (influenciado por seguridad social y otros no tributarios); los otros distritos con subas, aunque menores, fueron Corrientes (+0,5%) y Córdoba (+0,1%). En el otro extremo, hubo tres provincias con caída de doble dígito en sus ingresos: Santiago del Estero (-11,2%), Misiones (-11,4%) y Tierra del Fuego (-16,8%) siendo los peores desempeños del país y con fuerte influencia de la baja en recaudación provincial y nacional.
En cuanto a la evolución del gasto público provincial, se observa que hay un total de catorce distritos con expansión pero en diferentes ritmos. Santa Fe fue la provincia con la mayor suba del gasto, que llegó al +16,1% (única en doble dígito) apoyada en las alzas en gasto de personal, transferencias y gasto de capital, entre otros. En segundo lugar quedó Santiago del Estero con +8,8% (impulsado por gasto de personal y transferencias) y el podio lo completó Neuquén con +7,8% (traccionado por gasto en personal y gasto de capital, entre otros). Los otros once distritos tuvieron subas entre +0,1% y +5,7% de sus erogaciones totales. Por el contrario, solo nueve provincias exhibieron caída del gasto total donde se destacan cuatro cuya merma fue de doble dígito: San Luis con -10,2%; La Rioja con -11,5%; Misiones con -13,0% y Chaco con -13,5%. En estos casos, el gasto en personal, las transferencias y los bienes de consumo explicaron la mayor parte de la baja del gasto.
En relación con los resultados fiscales, dieciocho jurisdicciones presentaron superávit primario, siendo los más fuertes (medidos como % de los ingresos totales) los de Jujuy (23,2%), CABA (22,1%) y San Luis (17,2%). Por el contrario, cinco provincias cerraron el período con déficit primario: San Juan (-3,7%), Santa Cruz (-4,7%), Tucumán (-7,3%), Tierra del Fuego (-13,7%) y Santa Fe (-21,8%). A su vez, diecisiete jurisdicciones presentaron superávit financiero con CABA a la cabeza (22,0%) acompañada en el podio por Jujuy (20,7%) y San Luis (17,2%); por el contrario, entre las seis provincias que cerraron el trimestre con déficit financiero, los más fuertes se vieron en Tucumán (-9,3%), Tierra del Fuego (-14,2%) y Santa Fe (-22,2%).
El informe de Politikón Chaco refleja un panorama fiscal complejo para las provincias argentinas. El superávit del primer trimestre, el más bajo desde 2012, muestra que la combinación de caída de ingresos y aumento de gastos está erosionando el margen de maniobra de los gobiernos subnacionales. El caso de Chaco, con una caída de ingresos del 7,9% y una reducción del gasto del 13,4%, es emblemático del ajuste que muchas provincias están aplicando para mantener el equilibrio fiscal. Sin embargo, la reducción del gasto en personal, transferencias y bienes de consumo puede tener un impacto negativo en la actividad económica y en los servicios públicos. La pregunta que queda es si las provincias podrán sostener este ajuste sin afectar la calidad de los servicios y el bienestar de la población. ¿Creés que las provincias están haciendo los ajustes necesarios para mantener el equilibrio fiscal? ¿Qué impacto creés que tendrá esta situación en la economía y en los servicios públicos? Dejanos tu comentario.
