El aula se mudó a la calle: estudiantes de la EET N° 20 completaron su primera semana de prácticas
Los manuales de estudio y los tableros de dibujo técnico quedaron guardados por unos días. Para los estudiantes del Ciclo Superior de la EET N° 20 «Nuestra Señora de Luján», las aulas se trasladaron al día a día de la gestión pública, marcando el cierre de su primera semana de Prácticas Profesionalizantes en las diferentes dependencias de la Municipalidad de Tres Isletas.
Atrás quedaron los lógicos nervios del primer día. Hoy, estos jóvenes ya caminan los pasillos, los talleres y las obras de la ciudad con otra soltura, entendiendo que cada plano que trazan o cada tarea que coordinan impacta directamente en la vida de sus propios vecinos.
Aprender haciendo: la teoría toma forma
Sostener este programa por tercer año consecutivo —un fuerte compromiso asumido por la gestión de la intendente Marcela Duarte— permite que los futuros técnicos de nuestra ciudad den sus primeros pasos laborales en un entorno cuidado pero real. Durante estos primeros cinco días de labor, los alumnos lograron:
- Aplicar saberes: Bajar la teoría de las materias técnicas a la resolución de problemas urbanos y administrativos concretos.
- Desarrollar el oficio: Aprender a trabajar en equipo, cumplir horarios y responder a las exigencias operativas de cada sector.
- Conocer su comunidad: Descubrir desde adentro cómo funciona el engranaje municipal que sostiene los servicios de Tres Isletas.
Un puente hacia el futuro laboral
Para un joven del interior, tener la posibilidad de sumar experiencia laboral comprobable antes de recibir el título secundario es una ventaja invaluable. Los prepara para el riguroso mundo del trabajo o para encarar estudios universitarios con una base de madurez mucho más sólida.
«Felicitamos a los alumnos por el enorme compromiso, la puntualidad y el respeto demostrado en cada área, y agradecemos profundamente a los tutores municipales y docentes que guían este proceso formativo», expresaron desde la comuna.
La primera semana ya es historia y el balance no podría ser más positivo. Con los cascos puestos y las carpetas listas, la juventud de Tres Isletas demuestra, una vez más, que cuando se les abren las puertas y se les da confianza, están listos para construir el futuro de nuestra comunidad.
