El aumento de la luz golpea el bolsillo de los formoseños: algunos recurren a préstamos para pagar las facturas

En los primeros días del mes, el movimiento frente a las oficinas de REFSA, ubicadas sobre la calle Moreno, refleja una preocupación que se repite en numerosos hogares de la provincia: el fuerte incremento en las facturas de energía eléctrica. Aunque durante la mañana no se observaron largas filas para realizar pagos, el constante ingreso y egreso de usuarios evidenció que la boleta de luz se ha convertido en una de las principales obligaciones económicas para muchas familias formoseñas.

En diálogo con vecinos que se acercaron a cancelar sus facturas, surgieron testimonios que muestran las dificultades que enfrentan para mantenerse al día con el servicio. Una jubilada relató que debió recurrir a un préstamo para poder afrontar el pago de varias boletas acumuladas. Según explicó, recientemente abonó una factura atrasada y todavía debe hacer frente a otras dos que superan los 130 mil pesos cada una. La mujer reconoció que ahora debe afrontar simultáneamente el pago de la energía y las cuotas del crédito solicitado.

Otro usuario señaló que, pese a vivir solo y pasar gran parte del día fuera de su vivienda por razones laborales, el costo del servicio continúa representando una carga importante. Admitió que las tarifas se han vuelto cada vez más difíciles de afrontar.

La situación también impacta en el sector comercial. Un comerciante del centro de la ciudad afirmó que, sin haber incorporado nuevos equipos eléctricos ni modificar sus hábitos de consumo, su factura se duplicó de un mes a otro. «El mes pasado me vino alrededor de 50 mil pesos y ahora cerca de 100 mil», comentó, al tiempo que explicó que debe organizar sus ingresos para priorizar el pago de la energía antes que otros compromisos.

Los testimonios coinciden en un punto: el aumento del costo de la electricidad obliga a reorganizar las finanzas familiares y comerciales. Mientras algunos logran mantenerse al día mediante un estricto control de gastos, otros recurren al endeudamiento para evitar la acumulación de deuda y posibles cortes del servicio.

La problemática se suma a otras presiones sobre la economía doméstica, como el incremento de los precios de los alimentos, los alquileres y los gastos financiados con tarjeta de crédito. Especialistas recomiendan a los usuarios verificar periódicamente el estado de sus facturas y realizar los pagos antes de los vencimientos para evitar recargos e intereses, un costo adicional que puede agravar aún más una situación económica ya compleja.

Preguntas para los lectores: ¿Notaste un aumento importante en tu factura de luz en los últimos meses? ¿Tuviste que recurrir a préstamos o recortar otros gastos para pagar el servicio? ¿Qué medidas de ahorro energético implementaste para reducir el consumo? Dejanos tu testimonio en los comentarios.