El Chaco se planta: “Esta reforma es una doble traición al pueblo trabajador”

El PJ chaqueño rompió el silencio y salió con los números en la mano: 83.000 millones de pesos que la provincia dejaría de recibir. No es un cálculo abstracto. Son docentes, periodistas, trabajadores. Es la historia de un peronismo que vuelve a mirar al interior.

La carta que llegó desde el norte

Mientras en Buenos Aires el Senado debate artículo por artículo y las calles se llenan de banderas, en Resistencia alguien se sentó frente a una computadora y escribió. No fue un tuit, no fue una declaración al pasar. Fue un comunicado oficial del Partido Justicialista Distrito Chaco, con membrete, con firma, con números.

Y con bronca.

“La iniciativa legislativa es un compendio de pérdidas de derechos”, arranca el texto. Pero no se queda en la denuncia genérica. El PJ chaqueño hizo lo que pocos espacios políticos hacen hoy: tradujo la ley al idioma de la provincia.

Vacaciones, jornada laboral, indemnizaciones, huelga. Cada palabra del proyecto tiene un equivalente en la vida real. Y también lo tiene la plata que Chaco dejaría de percibir.

83.000 millones de pesos.

Lo que se pierde cuando se pierde coparticipación

Esa cifra no es un número en un tablero macroeconómico. Es, dice el comunicado, “dinero más que suficiente para reinstaurar la cláusula gatillo de los docentes y el fondo estímulo del Ministerio de la Producción”.

Traducción: podría ser el aumento que los maestros chaqueños esperan desde hace meses. Podría ser el incentivo para pequeños productores que hoy miran cómo se funden. Podría ser un respiro para una provincia que ya viene asfixiada.

Pero no va a llegar.

Porque la reforma, además de recortar derechos laborales, también recorta impuestos a los sectores más concentrados de la economía. Y esos impuestos, cuando se pierden, no los absorbe solo Nación. Las provincias también sangran.

“El Chaco agravará sensiblemente su ya complicada situación fiscal”, advierte el texto. No es una amenaza. Es una profecía si no hay freno.

El estatuto que viene de Perón

Hay un párrafo del comunicado que duele distinto. Es cuando habla del Estatuto del Periodista. Ley 12.908. Sancionada durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón.

Los chaqueños saben de qué hablan. En el interior, el periodismo no es el de los grandes multimedios. Es el de la radio de pueblo, el del diario que cierra los domingos, el del cronista que cubre tres funciones porque no hay más personal.

Esa ley garantizaba algo más que salario. Garantizaba independencia. Fuentes protegidas. Un régimen indemnizatorio que evitaba que te echaran por decir lo que no querían que digas.

Derogarla, dice el PJ chaqueño, “no solo afecta a periodistas profesionales, sino a la Democracia misma”.

No es un verso. Es una advertencia.

Los que tienen la lapicera

El comunicado termina con un párrafo que no admite medias tintas. “Instamos a senadores y diputados nacionales chaqueños a votar negativamente este proyecto de ley”.

No es un pedido. Es una cuenta.

Cada legislador del Chaco sabe lo que representa su voto. Saben que enfrente tienen a un gobierno que ofrece “modernización” a cambio de derechos. Pero también saben que atrás tienen una provincia que no puede perder 83.000 millones de pesos.

“Evitar una doble traición: al pueblo trabajador y al pueblo chaqueño”.

Eso escribieron.

Preguntas que viajan 1.000 kilómetros

¿Cuánto duele una reforma cuando la mirás desde una provincia que no es Buenos Aires?
¿Quién defiende al periodista de pueblo cuando la ley que lo protege se vota en un recinto que nunca pisó?
¿Qué democracia queremos cuando el que informa puede ser echado sin causa?

El Chaco no es un distrito más. Es el termómetro de un interior que muchas veces vota por expectativa y después sufre el ajuste en carne propia.

Hoy, el PJ chaqueño dijo basta. No en nombre de un partido, sino en nombre de una provincia que no quiere pagar otra vez los platos rotos de una fiesta a la que no fue invitada.

La reforma se vota con números. Pero también con historia.

Y la historia de Chaco, como la de tantas provincias, es la de gente que labura, espera y resiste.

#Chaco #ReformaLaboral #PJChaqueño #EstatutoDelPeriodista #Coparticipación
El interior también existe. Y cuando habla, no pide: exige.