El Comité contra la Tortura pide una investigación exhaustiva por la desaparición de Nelson Gusak, en medio de fuertes dudas sobre el accionar policial
El Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco se presentó como querellante en la causa que investiga la desaparición de Nelson David Gusak, ocurrida en septiembre de 2025 y caratulada judicialmente como «muerte dudosa». El organismo solicitó una investigación exhaustiva e independiente, en un caso atravesado por múltiples cuestionamientos de la familia respecto del accionar policial.
La presentación fue realizada con el patrocinio legal de Manuela González y Alberto Cuellar. En el escrito judicial, el CPTCh sostuvo que el planteo «se formula contra trabajadores policiales que podrían haber intervenido o actuado en carácter de autores, cómplices, instigadores o encubridores del hecho de desaparición de Gusak».
Nelson Gusak tenía 26 años cuando desapareció. La última vez que fue visto fue el 20 de septiembre de 2025 en el barrio Zampa, en jurisdicción de la Comisaría Séptima de Resistencia. Según testimonios de jóvenes que estuvieron con él, efectivos de esa comisaría intervinieron en el lugar ese día. Tres de los jóvenes fueron detenidos por el supuesto robo de un carro y recuperaron la libertad al día siguiente. Uno de ellos declaró que al momento del procedimiento Nelson permanecía dentro de la vivienda y que los policías «le daban y ni se movía».
La madre de Nelson, Silvina Espinosa, sostiene que su hijo recibió golpes. «A mi hijo le empezaron a pegar patadas y piñas», afirmó en referencia a los relatos. Además denunció hostigamiento policial durante la búsqueda. Un efectivo le habría dicho: «A lo mejor aparece con un tiro en la espalda por cuatrero. A lo mejor está perseguido o escondido».
Uno de los puntos señalados por la familia es la aparición del celular de Nelson meses después de la desaparición. Según denunciaron, el teléfono habría sido secuestrado durante el procedimiento policial, pero distintos efectivos negaron su paradero. Cuando finalmente fue recuperado, el hermano de Nelson observó que el aparato se encontraba encendido y reseteado, lo que para la familia constituye un indicio de manipulación.
A fines de abril de 2026 fueron hallados restos óseos en una zona de monte del sur de Resistencia. La familia asegura que se enteró por vecinos y redes sociales, sin notificación oficial. Cuestionan que el lugar nunca fue preservado adecuadamente y que el cráneo fue encontrado por ellos mismos durante un rastrillaje organizado de forma particular, a solo quince metros de donde ya habían sido hallados otros restos. También señalan que la dentadura encontrada no coincide con la de Nelson, quien conservaba todas sus piezas dentales.
Los restos óseos continúan pendientes de identificación definitiva mediante estudios genéticos. El informe forense indicó que fueron analizados 131 restos óseos compatibles con un varón de entre 20 y 30 años, pero que no fue posible determinar la causa ni la fecha de muerte debido a que el esqueleto se encuentra incompleto.
La familia cuestionó además la hipótesis de suicidio mencionada en la investigación, vinculada al hallazgo de un cable. «Lo quisieron hacer pasar por un suicidio porque supuestamente se había encontrado un cable con el que se había colgado», señalaron, y agregaron que «el grosor de la rama no soportaría sus 70 kilos».
En los últimos días, el Comité solicitó formalmente nuevas medidas de prueba, incluyendo un nuevo rastrillaje en la zona donde familiares afirmaron haber encontrado nuevos restos óseos durante el fin de semana del 30 y 31 de mayo.
Silvina Espinosa sostuvo: «Los mismos que acusamos son los que supuestamente están investigando». Y concluyó: «A mi hijo vivo o muerto, yo lo quiero encontrar y no voy a parar».
La causa atraviesa una discusión sobre la competencia judicial, ya que la Fiscalía Especial de Derechos Humanos rechazó intervenir al considerar que no hay pruebas suficientes de responsabilidad policial directa. El expediente fue elevado a la Procuración General Adjunta.
Preguntas para los lectores: ¿Seguiste el caso de Nelson Gusak? ¿Creés que la investigación policial fue adecuada o hubo negligencia? ¿Qué opinás de la demora en la identificación de los restos óseos y de la falta de preservación de la escena? Dejanos tu comentario.
