El desafío de Milei: la eliminación definitiva de las PASO depende del ajedrez con los gobernadores

Sin mayoría propia, el oficialismo busca consensos para alcanzar los 129 votos en Diputados y 37 en el Senado que exige la Constitución para modificar leyes electorales.

BUENOS AIRES, 29 de Marzo de 2026 – El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, ratificó su intención de avanzar con la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, el camino hacia la reforma política enfrenta un obstáculo numérico y federal: la necesidad de alcanzar una mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso, una cifra que hoy el oficialismo solo podría obtener mediante una compleja negociación con los mandatarios provinciales.

La fragilidad de la suspensión actual

Es importante destacar que, técnicamente, las PASO no han desaparecido. La Ley 27.783 solo estableció su suspensión para el proceso electoral de 2025. Esto implica que, si no se sanciona una nueva normativa antes del próximo ciclo, las primarias recuperarán su vigencia plena para las presidenciales de 2027.

Para el Ejecutivo, la eliminación total no es solo una cuestión de ahorro fiscal, sino un cambio en las reglas de juego. No obstante, al tratarse de una reforma electoral, la Constitución exige el voto de la mitad más uno del total de los miembros de cada cámara (129 en Diputados y 37 en el Senado), lo que anula la posibilidad de aprobarla con mayorías simples de los presentes.

Los gobernadores: los dueños de la llave legislativa

En un Parlamento fragmentado, el rol de los gobernadores vuelve a ser determinante. Muchos de los legisladores que integran bloques dialoguistas responden directamente a sus estructuras territoriales.

  • Influencia en las listas: Para algunos mandatarios, el fin de las PASO devuelve el control de las candidaturas a las «mesas chicas» de los partidos, fortaleciendo su poder de decisión.
  • Dudas en las coaliciones: Otros gobernadores temen que, sin una instancia de primaria obligatoria, las coaliciones heterogéneas sufran rupturas internas al no tener un mecanismo institucional para dirimir liderazgos.

El PRO y la incertidumbre aliada

Incluso dentro de los aliados más cercanos como el PRO, la postura no es unánime. Si bien un sector acompaña la visión de la Casa Rosada, otra ala del partido amarillo advierte que eliminar las PASO sin un sistema alternativo de selección de candidatos podría atomizar el voto opositor o generar conflictos internos difíciles de sanar.

«El Gobierno quiere ir por la eliminación de las PASO, pero antes necesita saber si tiene con qué hacerlo», coinciden analistas parlamentarios, ante la decisión de la Rosada de postergar el envío del proyecto hasta medir la temperatura en los bloques.

Pregunta para el lector: ¿Considerás que la eliminación de las PASO favorece la transparencia democrática o fortalece el «dedo» de los dirigentes partidarios?

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