El Gobierno adelantó que rechazará este miércoles los proyectos de la oposición para ayudar a los morosos
El Gobierno nacional, a través del vocero presidencial Adrián Ravier, adelantó este martes que La Libertad Avanza rechazará mañana en el Congreso los proyectos de la oposición para asistir a quienes afrontan deudas. El oficialismo convocó a una sesión para tratar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y sumarle cambios al proyecto de Inocencia Fiscal, pero distintos bloques intentarán avanzar con iniciativas para ayudar a los morosos, en un tratamiento sobre tablas.
«Es un proyecto de ley que puede entrar al progreso, hay que conocer detalles. Mi sensación es que en La Libertad Avanza no habría una posición de acompañar el proyecto de oposición, porque entendemos que va a contramano de las palabras del presidente Javier Milei», afirmó Ravier en conferencia de prensa. Consultados sobre las distintas iniciativas que podrían implicar la participación estatal, el portavoz respondió: «Sería usar dinero de los contribuyentes para salvar a los bancos». «Nos sorprende que desde la Izquierda quieran ayudar a las entidades financieras. Milei fue enfático en que esto se trata de acuerdos entre privados», destacó.
El argumento oficialista
Ravier planteó que los morosos están en una situación difícil, pero que el problema «en gran parte es de las entidades financieras, los bancos y las entidades financieras no bancarias que han otorgado créditos, en algunos casos, con tasas de interés elevadas, de hecho, para cubrirse, quizás, de los riesgos que estaban asumiendo, y esto ha dejado comprometidas a estas entidades financieras».
Los proyectos de la oposición sobre la morosidad
Hay más de 30 iniciativas de distintos bloques y se sumaron algunos gobernadores. El bonaerense Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela anunciaron medidas desde sus provincias, mientras que la CGT realizó el jueves pasado una movilización para reclamar, entre otras cuestiones, que el Gobierno regule las tasas de interés de los préstamos. Los impulsores de los proyectos saben que no cuentan con los votos necesarios para incorporar el tema a la orden del día, pero buscarán identificar qué legisladores están dispuestos a acompañarlos, especialmente entre los bloques provinciales.
Uno de los proyectos más amplios es el presentado por el radical Pablo Juliano, que propone crear un procedimiento judicial de rehabilitación financiera para personas que atraviesan situaciones de insolvencia y sobreendeudamiento estructural. También se imponen nuevas obligaciones a los proveedores de crédito: deberán garantizar información clara, completa y comprensible sobre tasas de interés, costo financiero total y comisiones, además de realizar una evaluación razonable de la capacidad de pago de cada usuario. El texto también busca prohibir el hostigamiento, las intimidaciones y la comunicación con terceros como mecanismos de presión para cobrar las deudas.
La diputada de Unión por la Patria Vanesa Siley impulsa otro mecanismo: una plataforma digital para deudores y acreedores que quedaría bajo la órbita de la ANSES, con el objetivo de centralizar las obligaciones y facilitar su reestructuración. El organismo determinaría una capacidad de pago que no podría superar el 33% de los ingresos del deudor. El socialista Esteban Paulón presentó cuatro proyectos, entre ellos una modificación a la Ley de Concursos y Quiebras para permitir que los jueces reduzcan o eliminen intereses y, en determinados casos, dispongan la nulidad parcial de un crédito.
Nota final:
El Congreso se prepara para un choque de visiones sobre la crisis de morosidad. Mientras la oposición impulsa proyectos para asistir a los deudores y regular las tasas de interés, el Gobierno nacional sostiene que el problema es «un acuerdo entre privados» y rechaza cualquier intervención estatal. La sesión de este miércoles promete ser un campo de batalla político, con más de 30 iniciativas sobre la mesa y un oficialismo que ya adelantó su postura. Pero detrás de los números y los argumentos, hay millones de argentinos que esperan respuestas. Porque la morosidad no es solo un dato estadístico: es la angustia de no poder llegar a fin de mes. Y ese problema, difícilmente se resuelva solo.
