El Gobierno flexibilizó las reglas para patentar innovaciones biotecnológicas
Mediante una resolución del INPI, se eliminó una normativa vigente desde 2015 que restringía el otorgamiento de patentes en el área. La medida apunta a promover la investigación, captar inversiones y fortalecer la competitividad del sector productivo.
El Gobierno nacional derogó una normativa que regía desde 2015 y que establecía criterios restrictivos para el patentamiento de desarrollos biotecnológicos en la Argentina. La medida fue oficializada este viernes mediante la resolución 197/2026 del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), publicada en el Boletín Oficial .
La decisión deja sin efecto la resolución 283/2015 y modifica las directrices de patentamiento vigentes para restablecer los criterios anteriores, que según el organismo resultaban más favorables para la protección de innovaciones vinculadas a la biotecnología .
Los fundamentos del cambio
Desde el INPI argumentaron que los cambios introducidos hace más de una década generaron un «entorno registral restrictivo y desfavorable para la innovación y la inversión», además de dificultar el acceso a tecnologías consideradas estratégicas para mejorar la productividad y la competitividad del agro argentino .
Entre los fundamentos de la medida, el organismo señaló que las modificaciones implementadas en 2015 incorporaron nuevos criterios para las exclusiones de patentabilidad sobre plantas, animales y sus componentes, lo que terminó limitando la protección de determinados desarrollos tecnológicos.
Según la resolución, esas restricciones colocaron a la Argentina en una situación desfavorable frente a otros países que adoptaron esquemas más flexibles para el patentamiento de invenciones biotecnológicas .
El alcance de la nueva normativa
El Gobierno decidió restablecer la redacción original de las directrices aprobadas por el INPI en 2003 y adecuar el sistema a los lineamientos fijados recientemente por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, que habían dejado sin efecto la normativa que dio origen a las modificaciones de 2015 .
En los considerandos de la resolución, el organismo sostuvo que la medida apunta a «restablecer un entorno más claro, predecible y compatible con el impulso a la innovación biotecnológica», en línea con la legislación nacional y los estándares internacionales .
Una cláusula de resguardo
La norma incorpora una cláusula de resguardo para terceros de buena fe. En ese sentido, establece que quienes actualmente comercialicen productos alcanzados por solicitudes de patentes que pudieran ser concedidas a partir de este cambio normativo no estarán obligados a pagar retribuciones ni podrán ser impedidos de continuar con su actividad comercial .
La resolución lleva la firma del presidente del INPI, Carlos María Gallo, y entró en vigencia este viernes con su publicación en el Boletín Oficial .
Preguntas para el lector
- ¿Crees que la flexibilización de las reglas para patentar innovaciones biotecnológicas impulsará la inversión en investigación y desarrollo en la Argentina?
- ¿Qué impacto crees que puede tener esta medida en la competitividad del sector agroindustrial argentino frente a otros países?
Análisis periodístico
Un cambio de paradigma en la propiedad intelectual: La derogación de la resolución 283/2015 representa un giro en la política de patentamiento biotecnológico. Durante más de una década, las restricciones vigentes colocaron a la Argentina en una posición más cautelosa que otros países de la región. El restablecimiento de las directrices de 2003 busca alinear al país con estándares internacionales más flexibles, lo que podría atraer inversiones y fomentar el desarrollo de nuevas tecnologías en el sector agroindustrial .
El impacto en el sector agroindustrial: La biotecnología es un área estratégica para la Argentina, especialmente en el ámbito agrícola. La posibilidad de patentar innovaciones en este campo puede incentivar a empresas e investigadores a desarrollar nuevas variedades de cultivos, productos fitosanitarios y tecnologías de mejora genética. Sin embargo, la medida también genera interrogantes sobre el acceso a la tecnología y los posibles efectos en la concentración del mercado .
La cláusula de resguardo como atenuante: La inclusión de una cláusula que protege a terceros de buena fe que ya comercializan productos alcanzados por nuevas patentes busca evitar conflictos legales y garantizar la seguridad jurídica. Esta disposición es clave para que el cambio normativo no genere incertidumbre en el mercado ni afecte a quienes operan bajo las reglas anteriores .
El rol del INPI en la política de innovación: La resolución 197/2026, firmada por el presidente del INPI, Carlos María Gallo, refleja la voluntad del Gobierno de posicionar a la Argentina como un país atractivo para la inversión en I+D. La medida se inscribe en una estrategia más amplia de desregulación y promoción de la competitividad, alineada con el discurso oficial de apertura económica y fomento de la iniciativa privada .
