Emergencia en Tucumán: 134 milímetros de lluvia en 26 horas y un operativo para despejar la ciudad

San Miguel de Tucumán, 19 de enero de 2026 – La capital tucumana amaneció bajo las consecuencias de un violento temporal que descargó 134 milímetros de agua en apenas 26 horas, entre el domingo y la mañana de este lunes. La lluvia intensa, acompañada de fuertes vientos, dejó un saldo de nueve árboles de gran porte caídos, ramas gigantes desprendidas y múltiples inconvenientes en el tendido eléctrico, obligando a la Municipalidad a desplegar un operativo integral de emergencia en diversos puntos de la ciudad.

Las cuadrillas de Defensa Civil, Espacios Verdes y Arbolado trabajaron desde la madrugada para retirar los troncos que bloqueaban calles y avenidas, restablecer el tránsito y atender las zonas de riesgo. El episodio más impactante se registró en la av. Benjamín Aráoz e Irineo Leguisamo, frente al Club Natación y Gimnasia, donde un Pacará de gran tamaño cayó ocupando casi toda la calzada, requiriendo el esfuerzo de entre 15 y 17 operarios para su remoción.

Otros puntos críticos donde se reportaron caídas de árboles fueron Florida al 1500, José Hernández y Álvarez Condarco, Crisóstomo Álvarez y La Rioja, Paso de los Andes y Santa Fe, Belgrano al 700, avenida Independencia al 1600 y en el emblemático Parque 9 de Julio. Además, se recibieron denuncias por cables eléctricos caídos en al menos tres sectores, aumentando el riesgo para los vecinos.

Un temporal que pudo ser peor

Las autoridades destacaron que, a pesar de la magnitud de las precipitaciones, el impacto fue menor al esperado gracias a las tareas preventivas realizadas días antes. “El rápido escurrimiento del agua fue posible por la limpieza previa de imbornales y alcantarillas”, explicó Rubén Fernández, director de Defensa Civil, quien además señaló que la cantidad de árboles caídos fue inferior a la registrada durante el violento temporal del 13 y 14 de enero.

Alerta permanente

El subdirector de Arbolado, Efraín Cruz, advirtió que el operativo continuará durante las próximas horas, ya que muchos árboles quedaron “desbalanceados o con ramas en riesgo” de desprenderse. Las cuadrillas permanecen en estado de alerta ante la posibilidad de nuevas lluvias, que según el pronóstico podrían persistir durante la semana.

Mientras los tucumanos intentan retomar la normalidad, las calles aún mojadas y los montículos de ramas en las veredas son el recordatorio de la fuerza de la naturaleza. La pregunta que queda flotando en el aire húmedo es: ¿Está la infraestructura urbana preparada para soportar con frecuencia estos eventos climáticos cada vez más extremos? Por ahora, la respuesta depende del trabajo incansable de los operarios municipales.