España prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años y responsabilizará penalmente a directivos de plataformas


Pedro Sánchez anunció en Dubái una batería de medidas drásticas: también se tipificará como delito la manipulación de algoritmos y se rastreará la «huella de odio».

En un anuncio de alcance histórico, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, informó en la Cumbre Mundial de Gobiernos de Dubái que España prohibirá el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. La medida forma parte de un paquete de regulaciones estrictas que incluye responsabilidad penal para directivos de plataformas, la tipificación como delito de la manipulación de algoritmos y la creación de un sistema de rastreo de la “huella de odio y polarización” en el entorno digital.

Las claves del plan español

  • Prohibición para menores de 16 años: acceso restringido a plataformas como TikTok, Instagram y X (ex Twitter).
  • Responsabilidad legal de ejecutivos: los directivos de redes sociales podrán ser penalmente responsables por infracciones cometidas en sus plataformas.
  • Delito de manipulación algorítmica: se penalizará la amplificación intencional de contenido ilegal o desinformativo.
  • Investigación de Grok, TikTok e Instagram: la Fiscalía estudiará vías para investigar posibles infracciones legales de estas plataformas.
  • “Huella de odio”: se desarrollará un sistema para cuantificar y rastrear discursos de odio y polarización.

Una coalición europea para enfrentar a los gigantes digitales
Sánchez anunció que España se ha unido a cinco países europeos en la “Coalición de los Dispuestos Digitales”, una alianza para aplicar una regulación más estricta y coordinada de las plataformas. “Las redes sociales se han convertido en un Estado fallido, un lugar donde se ignoran las leyes, donde se toleran los delitos”, afirmó el mandatario, quien advirtió que “la mitad de los usuarios sufren ataques de odio”.

Un desafío a un poder sin precedentes
El presidente español reconoció que las empresas tecnológicas son más ricas y poderosas que muchos países, pero insistió en que “nuestra determinación es mayor que su riqueza”. El objetivo declarado es “recuperar el control” y garantizar que las plataformas cumplan las normas como cualquier otro actor social.

Este paquete de medidas –de implementarse– marcaría un punto de inflexión global en la regulación del entorno digital, con posibles repercusiones legislativas en otros países, incluidos los de América Latina.

¿Creés que una prohibición similar sería viable y necesaria en Argentina? ¿Cómo equilibrar la protección de menores con el derecho al acceso a la información? Dejanos tu opinión.