Fuerte caída de la recaudación en marzo: el fisco sintió el impacto de Ganancias y el Comercio Exterior

2 de abril de 2026

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) —ex AFIP— confirmó este miércoles una noticia que enciende luces amarillas en el Palacio de Hacienda: la recaudación impositiva de marzo alcanzó los $16 billones, lo que representa una caída real del 4% en comparación con el mismo mes del año anterior.

A pesar de que en términos nominales (sin contar la inflación) los ingresos subieron un 26,2%, el dato real muestra que el Estado nacional está perdiendo capacidad de recaudación frente al avance de los precios y los cambios en la normativa tributaria.

Las causas del bache fiscal: Ganancias a la cabeza

El principal responsable de este retroceso fue el Impuesto a las Ganancias. Según detalló ARCA, la recaudación se vio seriamente afectada por dos factores:

  1. Cambio en los anticipos: Las modificaciones en la administración de los pagos a cuenta hicieron que este mes no ingresaran los aportes de las grandes empresas que cerraron sus balances en diciembre.
  2. Comercio Exterior: Los recursos provenientes de las exportaciones e importaciones también mostraron una performance negativa, reflejando una actividad global y local más cauta.

Radiografía del primer trimestre

Con los números de marzo sobre la mesa, el balance de los primeros tres meses del año muestra una tendencia preocupante para el equilibrio fiscal que pregona el Gobierno:

  • Recaudación total (Trimestre): $50,5 billones.
  • Incremento nominal: 22,7%.
  • Tendencia: Al quedar por debajo de la inflación acumulada, el «ajuste» real de los ingresos obliga al Ministerio de Economía a profundizar el recorte del gasto para mantener el superávit.

¿Qué significa esto para el plan económico?

La caída real de la recaudación es un desafío directo para la estrategia de Luis Caputo. Si el fisco recauda menos en términos reales (es decir, si los $16 billones compran menos que los del año pasado), el margen de maniobra para bajar impuestos —un reclamo constante de las cámaras empresarias— se achica drásticamente.

Además, este dato confirma que la recesión y los cambios impositivos están pegando en la base de sustentación del Estado. Sin una recuperación de la actividad económica que impulse el IVA y Ganancias, el Gobierno nacional deberá confiar exclusivamente en los impuestos vinculados al agro y en mantener «pisado» el gasto público para no caer en déficit.

(Ampliaremos..)