Ganancias 2026: la actualización por inflación multiplica a los trabajadores que pagarán el impuesto

Los pisos para tributar subieron a $3 millones brutos para solteros sin hijos, pero sindicatos advierten que más de 2 millones de empleados quedarán alcanzados. Milei incumple su promesa de campaña de no subir impuestos.

La promesa de campaña de Javier Milei –»me corto un brazo si aumento un impuesto»– choca con la realidad de 2026. La actualización semestral del Impuesto a las Ganancias, basada en la inflación del segundo semestre de 2025 (14,29%), redefinió escalas y deducciones, provocando que cientos de miles de trabajadores en relación de dependencia comiencen a pagar el impuesto o sufran mayores retenciones. Según estimaciones gremiales, los alcanzados superarán los 2 millones, frente a 1,2 millones en junio de 2025.

Los nuevos pisos (a partir de enero 2026):

  • Soltero/a sin hijos: $3.000.000 brutos (equivale a $2.490.000 en mano).
  • Con cónyuge a cargo: $3.455.000 brutos ($2.894.000 netos).
  • Con cónyuge y 1 hijo: $3.665.000 brutos ($3.232.000 netos).
  • Con cónyuge y 2 hijos: $3.875.000 brutos ($3.302.100 netos).

La clave: la actualización no compensa la inflación real
Los sindicatos de la Mesa Sindical denuncian que la actualización, al basarse en el IPC oficial del INDEC (14,29% semestral), no refleja la inflación real que erosionó los salarios. Esto produce un «arrastre frío»: los pisos suben menos que el aumento real de los sueldos, haciendo que trabajadores que antes no tributaban, ahora sí lo hagan.
Además, critican la reversión de un acuerdo de 2023 que calculaba el impuesto solo sobre el salario básico, excluyendo premios y ítems de convenio. La Ley Bases volvió a incluir todos los conceptos salariales, ampliando la base imponible.

Las deducciones vigentes (hasta junio 2026):
Para reducir la base tributable, es clave cargar las deducciones en el SIRADIG:

  • Personal doméstico registrado: Hasta $5.151.802 anuales.
  • Gastos educativos (hijos menores): Hasta $5.151.802 anuales.
  • Alquiler de vivienda: 40% del monto, con tope de $5.151.802 (requiere contrato registrado).
  • Medicina prepaga: Hasta 5% de la ganancia neta anual.
  • Honorarios médicos: 40% del gasto, con tope del 5% de la ganancia neta.

La «tablita» de alícuotas progresivas:
El impuesto se calcula sobre la ganancia neta acumulada semestral:

  • Hasta $2.030.000: 0%
  • Más de $2.030.000 a $10.150.000: 5%
  • Más de $10.150.000 a $20.300.000: 9%
  • Más de $20.300.000 a $60.750.913,96: 12%
  • Más de $60.750.913,96: 35%

Un golpe a la clase media asalariada
El fenómeno expone una paradoja dolorosa: trabajadores que, con salarios que apenas superan la línea de la pobreza (la canasta básica ronda $1.300.000), son considerados por el fisco como de «alto salario» y deben tributar. Mientras el gobierno celebra el control del déficit, la presión fiscal recae, una vez más, sobre los bolsillos de los asalariados formales, en un contexto de caída del poder adquisitivo y recesión. La promesa del brazo cortado queda, así, como una metáfora de lo que sienten millones de trabajadores: un corte profundo a su ingreso disponible.