Gremios de prensa y la defensa del Estatuto del Periodista

La presentación conjunta de la FATPREN, el SiPreBA y sindicatos de todo el país en el Congreso de la Nación marca un hito en la historia del periodismo argentino. Frente a la amenaza de derogación del Estatuto del Periodista Profesional, las organizaciones gremiales lograron unificar un proyecto de reforma que busca modernizar la norma sin perder su esencia protectoria.

Un proyecto de actualización con mirada de futuro

La propuesta reduce la ley original a menos de 30 artículos, simplificando su estructura y adaptándola a los desafíos contemporáneos. Entre los cambios más relevantes se destacan:

  • Flexibilización de áreas: seis ramas de funciones que abarcan desde la redacción hasta la administración, independientemente del soporte técnico.
  • Fin de la matrícula obligatoria: reemplazada por un registro voluntario administrado por los sindicatos.
  • Salario mínimo profesional: nunca podrá estar por debajo de la canasta básica publicada por el INDEC.
  • Cláusula de conciencia: permite al periodista desvincularse con indemnización plena si el medio cambia drásticamente su línea editorial.
  • Regulación de la Inteligencia Artificial: la IA solo podrá ser asistente complementario, nunca sustituto del trabajo humano.
  • Derechos en teletrabajo: cláusulas de reversibilidad, compensación de gastos y derecho a la desconexión.
  • Licencias por salud mental y violencia de género: nuevas garantías para el bienestar de los trabajadores.

Un frente gremial unido

La secretaria general de FATPREN y adjunta de SiPreBA, Carla Gaudensi, fue contundente: “Necesitamos tener la certeza de que nuestro estatuto no va a quedar derogado. Está para que los periodistas no seamos presionados por ejercer nuestra labor”. La advertencia refleja el clima de emergencia que atraviesa el sector, en un contexto de reformas laborales que buscan flexibilizar derechos.

Lo que está en juego

El nuevo estatuto no solo protege condiciones laborales: redefine el rol del periodismo en la era digital. Al regular la inteligencia artificial, garantizar salarios dignos y reconocer la salud mental como un derecho, la propuesta coloca al trabajador de prensa en el centro de la discusión democrática.

Conclusión

La iniciativa gremial es más que una defensa corporativa: es una apuesta por preservar la independencia periodística y por actualizar las reglas de juego en un escenario tecnológico y social complejo. En tiempos de discursos que cuestionan la labor de los medios, el proyecto se convierte en un mensaje político claro: el periodismo necesita protección legal para seguir cumpliendo su función esencial en la democracia.