Impulsan una mayor inclusión laboral para las personas neurodivergentes en el Chaco
Durante la XV Feria del Libro Jurídico, el Instituto de Neurodivergencias y Derecho organizó un encuentro sobre inclusión laboral y acciones concretas en acuerdo con el sector privado. La jornada «Neurodivergencias y mundo laboral: del diagnóstico al desempeño profesional» se realizó en el Centro Cultural Nordeste y combinó testimonios, perspectivas profesionales y un compromiso firme para visibilizar una problemática estructural en la inclusión real de las personas neurodivergentes en el ámbito laboral chaqueño.
Un acuerdo sin precedentes con el sector privado
En el cierre de la jornada, las autoridades del Instituto firmaron un acuerdo con el sector privado representado por la Federación Económica de Mujeres, Empresarias y Profesionales (Femeep), en un hecho que consideraron sin precedentes. Irma Beatriz Monfardini, presidenta de Femeep, y Nancy María Itatí Pontón, socia de Femeep y directora del Instituto organizador, explicaron que trabajarán en forma conjunta en acciones de visibilización, capacitación, promoción de derechos e inclusión de las personas neurodivergentes en los ámbitos laboral, profesional, empresarial y productivo.
«No se trata de un gesto simbólico, sino de un compromiso concreto que contempla el desarrollo de capacitaciones, jornadas, campañas y articulaciones con instituciones públicas o privadas, tanto nacionales como internacionales», destacaron. Además, el Instituto anunció que se encuentra en elaboración un documento para presentarlo ante autoridades del gobierno provincial con el fin de que se incorpore la problemática de las neurodivergencias en las políticas públicas.
Testimonios que visibilizan una realidad
Uno de los momentos más conmovedores fue el panel de vivencias y necesidades. Stella Cuestas, abogada y mamá de un joven adulto neurodivergente, compartió «La angustia por el futuro laboral», describiendo el vacío que enfrentan las familias cuando la etapa escolar termina y el mercado de empleo se convierte en un territorio hostil.
Antonella Mulasano Meza, de 19 años, atleta de alto rendimiento, bailarina y entrenadora con talento kinestésico, expuso «El derecho a habitar la propia intensidad» y reclamó por un acompañamiento estatal que permita a los jóvenes talentos desarrollar su potencial sin que la falta de recursos económicos sea un obstáculo.
María Celeste Roldán, docente, diseñadora gráfica y contadora con AACC, TDAH y dislexia, compartió su experiencia como persona con múltiple excepcionalidad y demostró que la diversidad cognitiva es un activo y no un déficit. Araceli Maricel Obregón, médica pediatra, rompió el mito del diagnóstico limitante, demostrando que la neurodivergencia no es incompatible con la excelencia profesional.
Espacios laborales neuroinclusivos y liderazgo
La dimensión espacial también tuvo su lugar con un panel en el que María Fabiana Speroni, terapista ocupacional, ofreció herramientas para facilitar la regulación de quien habita un entorno laboral cargando una neurodivergencia. La arquitecta Patricia Cardozo Loverde, especialista en neuroarquitectura, presentó «Espacios laborales neuroinclusivos» con propuestas para humanizar los espacios. Soledad Polini, abogada y coach ontológica, invitó a repensar el rol de los líderes organizacionales.
El sector productivo estuvo presente con Irma Beatriz Monfardini, quien disertó sobre «Neuroproductividad en la pyme», desafiando el mito de que la inclusión es costosa y demostrando que la diversidad cognitiva es un motor de innovación.
Nota final:
El Chaco dio un paso clave hacia la inclusión laboral de las personas neurodivergentes. El acuerdo entre el Instituto de Neurodivergencias y Derecho y Femeep no es solo un gesto simbólico, sino un compromiso concreto que busca transformar la realidad de quienes, por su condición cognitiva, enfrentan barreras invisibles en el mundo del trabajo. Los testimonios, las propuestas y las alianzas construidas durante la jornada dejan en claro que la diversidad cognitiva no es un déficit, sino un motor de innovación y talento. Porque una sociedad inclusiva no es la que integra a los diferentes, sino la que rediseña sus espacios para que todos puedan habitar sus potencialidades. Y este encuentro fue el primer paso para que el Chaco comience a construir ese camino.
