Insfrán y Gobernadores Peronistas Unen Fuerzas Contra la Reforma Laboral de Milei

Gobernadores peronistas, entre ellos Insfrán (Formosa), se reunieron con la CGT para coordinar una estrategia común contra la reforma laboral. La sesión clave es el 11F.

A una semana del tratamiento clave en el Senado, los gobernadores peronistas más opositores al gobierno de Javier Milei articularon una estrategia conjunta para intentar frenar la reforma laboral. En una reunión encabezada por Axel Kicillof (Buenos Aires) y con la presencia de Gildo Insfrán (Formosa), los mandatarios recibieron a la cúpula de la CGT y acordaron un «plan de lucha» contra el proyecto que califican como un «retroceso en los derechos de los trabajadores».

La cumbre, de la que también participaron Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Elías Suárez (Santiago del Estero), sirvió para hacer un «punteo» de los puntos más vulnerables de la iniciativa y coordinar acciones de presión política.

Un Encuentro con la CGT y un Llamado a la Unidad

Tras analizar la situación, los gobernadores recibieron a integrantes de la CGT, tanto del triunvirato actual como de la gestión anterior (Andrés Rodríguez y Héctor Daer). «Frente a la reforma laboral, la unidad es clave. Seguimos sumando, construyendo diálogo federal y defendiendo los derechos de las y los trabajadores», afirmó el secretario general de Sanidad tras el encuentro.

El acuerdo fue mantener un contacto más cotidiano para establecer una estrategia conjunta de oposición. Quintela fue contundente: «Esta modernización laboral es un retroceso en los derechos de los trabajadores y una quita de recursos para las provincias argentinas».

La Postura Provincial: «Las Provincias También Perdemos»

El gobernador riojano profundizó en el argumento fiscal, señalando que el proyecto aplica «una política tributaria que se incluye en forma incorrecta» dentro de la reforma. «Naturalmente, el conjunto de los trabajadores argentinos va a perder», afirmó, y añadió: «Las provincias también perdemos porque no tenemos recursos como para poder debatir un incremento salarial o mejorar los servicios».

Esta crítica apunta directamente al capítulo de la reforma que reduce el Impuesto a las Ganancias para sociedades, un punto que el Gobierno nacional se niega a modificar a pesar de reconocer internamente su alta vulnerabilidad en el Senado.

La Contracara: La Confianza Oficialista y una Línea Dura

Mientras la oposición se articula, el gobierno de Milei mantiene su confianza en lograr la media sanción en el Senado el 11 de febrero. El ministro del Interior, Diego Santilli, ratificó el rumbo: «La sesión del miércoles que viene es histórica. Vamos a tener media sanción».

Sin embargo, el oficialismo ha definido endurecer su postura, descartando cualquier modificación al polémico capítulo de Ganancias. «Si no quieren votarlo, que no lo voten. Si no están los votos, se caerá, pero no lo vamos a modificar», es la línea que expresan en Balcarce 50.

Escenario de Tensión: Todo Listo para la Sesión Clave

El escenario queda planteado para una sesión de alta tensión. Por un lado, un bloque de gobernadores peronistas y la CGT coordinando una oposición férrea, argumentando un doble perjuicio para trabajadores y provincias. Por el otro, un gobierno que confía en sus números en el Senado pero que se muestra inflexible en el punto que genera más rechazo transversal: la reducción de Ganancias y su impacto fiscal en las arcas provinciales. La pulseada definirá el destino de la reforma.