La ayuda social creció por encima de la inflación y supera los seis millones de planes

En contraste con la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, la AUH y la Tarjeta Alimentar fueron las únicas transferencias que crecieron en términos reales durante los primeros dos años del gobierno de Milei, alcanzando un récord histórico de beneficiarios.

18 de enero de 2026. — En una aparente paradoja dentro de un modelo de fuerte ajuste fiscal, las transferencias sociales directas han sido el principal amortiguador del impacto económico en los sectores más vulnerables. Según un análisis de datos presupuestarios y organismos especializados, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar no solo no fueron reducidas, sino que crecieron por encima de la inflación y en cantidad de beneficiarios durante la gestión de Javier Milei.

Los números récord

A diciembre de 2025, las cifras oficiales indican que:

  • AUH: Alcanza a 4.114.513 titulares (incluyendo 93.453 por discapacidad).
  • Tarjeta Alimentar: Llega a 2.546.130 familias, cubriendo a más de 4,5 millones de niños.
    Esto suma un total de más de seis millones de planes sociales, la cifra más alta de la historia.

Crecimiento real vs. caída de salarios

Mientras el salario mínimo, los empleos formales y las jubilaciones perdieron poder adquisitivo de manera sostenida, la AUH y la Tarjeta Alimentar fueron los únicos ingresos que crecieron en términos reales. Según el Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP), la AUH actual es un 23% más alta en términos reales que la que se pagaba durante el gobierno de Alberto Fernández, e incluso supera en un 10% a la vigente en la gestión de Cristina Kirchner, creadora del programa.

La paradoja política y el «amortiguador social»

Este fenómeno ayuda a explicar la ausencia de un estallido social masivo pese a la magnitud del ajuste económico. Lejos del relato del «fin de los planes», el gobierno realizó dos movimientos clave:

  1. Desplazó a las organizaciones sociales de la intermediación en la gestión de la ayuda.
  2. Reforzó las transferencias directas, manteniéndolas e incrementándolas por encima de la inflación.

Así, la política social se consolidó como el «principal ancla de estabilidad social» en un contexto de deterioro acelerado de los ingresos formales, según analiza el informe.

Límites y contraste con la clase media

El análisis también señala que, aun con estas mejoras, la AUH y la Tarjeta Alimentar no alcanzan para sacar a un hogar de la pobreza, ya que cubren solo una fracción de la Canasta Básica Total. Sin embargo, sí logran contener el umbral de la indigencia (Canasta Básica Alimentaria).

El contraste es marcado: el ajuste «detonó el poder adquisitivo de la clase media» y los trabajadores formales, pero «el Gobierno sostuvo a los planes por encima de la inflación», trasladando una parte creciente de la contención social a las provincias.

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Los datos revelan la compleja arquitectura social del modelo económico actual: un ajuste que recae sobre el empleo formal y los ingresos fijos, mientras se protege, e incluso fortalece, la red de asistencia directa a los sectores más pobres como mecanismo de contención.