La CGT sale a la caza de votos: visita gobernadores y manda sus abogados al Senado para frenar la reforma laboral
Mientras el Gobierno acelera para aprobar su bandera de la «modernización laboral» en febrero, la CGT desplegó una estrategia en dos frentes para «morigerar» el contenido del proyecto: visitas a gobernadores para presionar desde las provincias y el envío de abogados especialistas –no dirigentes– a las reuniones técnicas del Senado que empiezan este viernes.
🗺️ El frente provincial: la CGT copia la estrategia de Santilli (pero a la inversa)
Así como el ministro del Interior, Diego Santilli, recorre provincias sumando apoyos, la central obrera iniciará una «ronda de encuentros con gobernadores» para que «escuchen de primera mano» sus críticas. «La idea es ir a cada provincia», confirmaron fuentes gremiales, aunque el tiempo apremia: el debate en el Senado arrancaría la primera semana de febrero.
El objetivo es claro: convencer a los mandatarios para que instruyan a sus senadores a no acompañar la iniciativa o, al menos, a impulsar cambios sustanciales.
⚖️ El frente técnico: abogados al Senado, dirigentes en reserva
Para las reuniones técnicas que comenzarán el viernes en el Senado –una comisión creada por la jefa de bloque de LLA, Patricia Bullrich, para buscar consensos–, la CGT decidió enviar solo a sus abogados laboralistas. Los dirigentes de alto perfil se reservan para una etapa posterior: «La semana que viene, se retoman reuniones con bloques y quizás vayan algunos».
Esta táctica refleja una estrategia de bajo perfil inicial, priorizando el debate técnico-legal antes que la confrontación política directa.
🚫 Los «no negociables» de la CGT: esencialidad, ultraactividad y cuota solidaria
La central obrera tiene una lista clara de rechazos sobre artículos que considera «regresivos y precarizadores»:
- Ampliación de actividades «esenciales»: Limitaría el derecho a huelga al imponer servicios mínimos.
- Fin de la ultraactividad de los convenios: Facilitaría acuerdos por empresa, licuando el poder de los sindicatos nacionales.
- Modificación de la «cuota solidaria»: El aporte de los trabajadores no afiliados al gremio, actualmente fijado por convenio.
- Fondo de Asignación Laboral (FAL): El sistema que reemplazaría a las indemnizaciones actuales.
📜 El documento de batalla: «Es un ataque directo a los derechos fundamentales»
En un comunicado contundente, la CGT calificó el proyecto como «un ataque directo a los derechos fundamentales» que busca «debilitar la negociación colectiva y a las organizaciones sindicales». Acusó al Gobierno de favorecer al «capital financiero» y sostuvo que la ley «no generará nuevos empleos», sino que promoverá «contratos precarios, despidos más baratos y salarios fragmentados».
⚔️ El escenario: una pulseada con tiempo límite
La comisión técnica del Senado trabajará hasta llevar un texto consensuado al recinto, posiblemente el 10 de febrero. La CGT intentará usar esa ventana para lograr modificaciones sustanciales. Es una carrera contra el reloj donde su influencia se pondrá a prueba en dos arenas: la negociación técnica en el Congreso y la presión política en los distritos.
Conclusión: La CGT aprendió de la derrota en la Ley Ómnibus. Ahora, en lugar de una gran movilización única, apuesta a una campaña más quirúrgica y política: lobby provincial, argumentación legal y una presencia escalonada en el Congreso. Su éxito no se medirá necesariamente en tumbar la ley, sino en lograr concesiones que desarmen los puntos más lesivos para su estructura de poder. La pulseada final será en el recinto, pero la batalla ya comenzó en los despachos de los gobernadores y en las comisiones del Senado.
