La construcción detuvo su rebote y se contrajo un 1,3% mensual en febrero

La actividad cortó la racha positiva y mostró señales mixtas: cayó frente a enero, pero aún se mantiene levemente en alza en el acumulado interanual de 2025. Los insumos reflejan un escenario heterogéneo y el empleo empieza a mostrar cierta recuperación.

La actividad de la construcción volvió a mostrar señales de fragilidad en febrero y cortó la recuperación que había insinuado en los meses previos. Según informó el INDEC, el indicador sintético del sector (ISAC) registró una caída del 1,3% mensual desestacionalizada, lo que marca un freno en el rebote reciente. «Veníamos de algunos meses positivos, pero febrero mostró que la recuperación no es firme. El sector sigue muy golpeado», explicó a este medio un referente de la cámara de la construcción.

En términos interanuales, el panorama es algo más moderado: el índice mostró una baja del 0,7% respecto a febrero de 2025, mientras que en el acumulado del primer bimestre del año exhibe una leve suba del 0,3%. El dato mensual confirma que la construcción sigue condicionada por la debilidad de la demanda, pese a algunos indicios de estabilización en ciertos segmentos. Además, al comparar con niveles previos al cambio de ciclo económico, la construcción aún se ubica casi 22% por debajo de noviembre de 2023, lo que refleja la magnitud del ajuste que atravesó el sector. «Todavía estamos muy lejos de los niveles previos a Milei. La caída acumulada es brutal», señaló el especialista.

Insumos: subas puntuales, pero caídas profundas

El comportamiento de los insumos reflejó una dinámica dispar. Entre las subas interanuales se destacaron: hormigón elaborado (+15,7%), pinturas para construcción (+14,0%), cales (+7,9%) y asfalto (+3,8%). Sin embargo, varios rubros clave continuaron en terreno negativo, lo que explica la debilidad del indicador general: pisos y revestimientos cerámicos (-25,0%), mosaicos graníticos y calcáreos (-21,5%), yeso (-18,9%), ladrillos huecos (-12,1%) y cemento portland (-5,3%). Este comportamiento mixto sugiere que la recuperación aún es parcial y muy heterogénea, con segmentos que reaccionan más rápido que otros. «No es lo mismo construir un edificio que hacer una pintura. Los insumos básicos como el cemento y los ladrillos siguen en caída. Eso es lo que realmente mide la actividad», explicó el analista.

Factores detrás de la caída

Desde LCG señalaron que la contracción también pudo haber estado influida, en parte, por una menor cantidad de días hábiles, lo que habría impactado marginalmente en el nivel de actividad. No obstante, el diagnóstico de fondo es más estructural: el sector sigue condicionado por la debilidad de la demanda y un contexto macro que no logra traccionar la inversión en construcción. «Febrero tiene menos días, pero el problema de fondo es que no hay obra pública y la privada no despega. Eso es lo que realmente frena al sector», advirtió el referente.

Empleo y permisos: señales incipientes de mejora

En paralelo, algunos indicadores adelantados mostraron una dinámica algo más favorable. Los puestos de trabajo registrados en el sector privado crecieron 3,6% interanual en enero, lo que marca una mejora respecto a los meses previos. A su vez, la superficie autorizada para la construcción aumentó 3,1% interanual, lo que podría anticipar cierta reactivación en el corto plazo, aunque todavía en niveles moderados. «El empleo crece un poco y los permisos también. Pero son rebotes desde niveles muy bajos. No hay que cantar victoria», aclaró el especialista.

Expectativas: leve optimismo, pero con cautela

La encuesta cualitativa del INDEC muestra que las empresas mantienen una visión prudente hacia adelante. Para el período marzo-mayo: en obras privadas, casi el 70% cree que la actividad no cambiará; solo el 17,8% espera una mejora; mientras que el 12,9% prevé una caída. Entre las empresas vinculadas a la obra pública, el sesgo también es de cautela, con una mayoría que espera estabilidad. Los factores que podrían impulsar el sector son la mejora económica y cierta estabilidad de precios, mientras que entre los riesgos aparecen la caída del nivel de actividad y los altos costos. «Las empresas no ven una reactivación clara. La mayoría espera que todo siga igual. Eso no es optimismo», señaló el analista.

Perspectivas negativas para el resto del año

De acuerdo con LCG, las perspectivas para la construcción en lo que resta del año no son positivas, en un contexto donde la demanda no logra consolidarse y persisten factores que limitan la recuperación. En ese sentido, advirtieron que los impulsos recientes —como una mayor liquidez— lucen insuficientes para revertir la situación del sector, por lo que podría requerirse un mayor estímulo, ya sea vía obra pública o cambios en las condiciones macroeconómicas. «Sin obra pública y con una economía que no crece, la construcción no va a repuntar. Es una cuenta pendiente que el gobierno no está resolviendo», concluyó el referente.

En primer lugar, la construcción cayó 1,3% mensual en febrero, cortando la racha positiva. A continuación, el sector aún está 22% por debajo de los niveles de noviembre de 2023. Además, insumos clave como cemento y ladrillos siguen en caída. Por último, las expectativas para los próximos meses son de estabilidad, no de crecimiento.

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