La desigualdad volvió a aumentar en Argentina y ya afecta a casi 19,5 millones de personas
El sociólogo Roberto Corne explicó que el coeficiente de Gini es el principal indicador utilizado a nivel internacional para medir la desigualdad económica. «Es la forma más seria de medir la desigualdad en las naciones», afirmó, al detallar que el índice oscila entre 0 y 1: cuanto más cercano a cero, mayor igualdad; cuanto más próximo a uno, mayor desigualdad . Corne recordó que, según las mediciones del INDEC, Argentina registraba un coeficiente de Gini de 0,417 en el segundo trimestre de 2023, mientras que las últimas estadísticas muestran un deterioro del indicador. «En esta última medición de marzo de 2026 se reflejó de nuevo otra subida más del coeficiente de Gini», señaló . El especialista sostuvo que el incremento del índice representa un fuerte impacto social. «Hoy ha subido en casi medio millón de personas más», explicó, y precisó que «el impacto de la desigualdad hoy es de casi 19 millones 500 mil personas» .
Para ilustrar la brecha de ingresos, Corne utilizó un ejemplo concreto: «Si entran 15 pesos en el sector más rico de la población argentina, solo ingresan 2 pesos en el sector más pobre», una diferencia que, según indicó, refleja el creciente desequilibrio en la distribución del ingreso . Además, cuestionó las críticas oficiales hacia este indicador. «El coeficiente de Gini es un coeficiente muy serio», remarcó, al sostener que se trata de una herramienta reconocida internacionalmente para analizar la distribución del ingreso . Durante la entrevista, Corne también vinculó el aumento de la desigualdad con el modelo económico vigente. «La Argentina, en un 77%, depende del mercado interno como componente de su producto bruto; si uno destruye el mercado interno, destruye la Argentina», afirmó . En ese sentido, sostuvo que los ingresos laborales continúan lejos de cubrir el costo de vida. Según detalló, mientras el salario promedio del empleo privado formal ronda los 1,1 millones de pesos y el del empleo informal los 800 mil pesos, la línea de pobreza supera ampliamente esos valores. Por esa razón, concluyó que «más del 60% de la población argentina está bajo la línea de pobreza», un escenario que, a su entender, confirma el deterioro de los indicadores sociales y económicos .
Los datos del INDEC respaldan el diagnóstico de Corne. Según la Encuesta Permanente de Hogares, el Coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar llegó a 0,442 puntos en el primer trimestre de 2026, frente a 0,435 del mismo período de 2025, el valor más alto desde el primer trimestre de 2024 . Además, el decil más rico (el 10% de la población con mayores ingresos) concentró el 33,5% del ingreso total, con un ingreso medio de $2.435.937, mientras que el decil más pobre apenas reunió el 1,8% del ingreso, con un promedio de $130.550 .
El aumento de la desigualdad en Argentina es un dato objetivo que refleja una profunda fractura social y económica. La brecha entre ricos y pobres no solo no se reduce, sino que se profundiza, y las cifras muestran que el modelo económico actual no está logrando distribuir mejor el ingreso. La advertencia de Corne sobre la destrucción del mercado interno es un llamado de atención: un país que depende en un 77% de su consumo interno no puede permitirse que la mayoría de su población tenga ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades básicas. La pregunta que queda es si esta tendencia es reversible o si la desigualdad seguirá creciendo en los próximos años. ¿Creés que el gobierno debería implementar políticas específicas para reducir la desigualdad? ¿Qué medidas considerás más urgentes para mejorar la distribución del ingreso en Argentina? Dejanos tu comentario.
