La dura advertencia de Trump a Reino Unido por su demora en sumarse a la guerra contra Irán
El presidente estadounidense cuestionó que Londres analice enviar portaaviones cuando el conflicto «ya está ganado». «Lo recordaremos», escribió en Truth Social.
Una nueva grieta se abre entre dos aliados históricos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia al primer ministro británico, Keir Starmer, luego de que Reino Unido ofreciera enviar dos portaaviones a Medio Oriente en el marco de la guerra contra Irán.
El mensaje, publicado en su red Truth Social, fue contundente: «El Reino Unido, nuestro otrora gran aliado, quizás el más grande de todos, finalmente está considerando seriamente enviar dos portaaviones a Oriente Medio. No se preocupe, Primer Ministro Starmer, ya no los necesitamos. Pero lo recordaremos».
Y remató: «No necesitamos gente que se una a las guerras después de que ya las hayamos ganado».
La polémica por la demora británica
Todo comenzó cuando Starmer rechazó inicialmente involucrar directamente a su país en la guerra impulsada por Estados Unidos contra Irán. Días después, dio marcha atrás parcialmente y autorizó el uso de bases militares británicas con un «propósito defensivo específico y limitado».
«Lo que no estaba dispuesto a hacer el sábado era involucrar a Reino Unido en una guerra sin una base jurídica ni un plan viable y cuidadosamente elaborado, y esa sigue siendo mi posición», justificó el primer ministro.
Entre las instalaciones autorizadas figuran la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra, y Diego García, en el océano Índico. Bombarderos estadounidenses B-1 ya aterrizaron en Fairford como parte de esas operaciones.
Operaciones en curso
Mientras tanto, fuerzas británicas mantienen operaciones aéreas en Medio Oriente. Cazas Typhoon y F-35 patrullan espacios aéreos sobre Jordania, Qatar y Chipre con el objetivo de «proteger los intereses de Reino Unido y de sus aliados».
El gobierno británico explicó que la decisión se tomó luego de ataques con misiles atribuidos a Irán que pusieron «en riesgo» intereses y ciudadanos del Reino Unido.
Reacciones en las calles
El conflicto también generó manifestaciones dentro del Reino Unido. En Londres, una marcha contra la guerra que concluyó frente a la embajada estadounidense reunió entre 5.000 y 6.000 personas.
¿Creés que la demora británica puede enfriar la relación con Estados Unidos? ¿Es razonable la postura de Starmer de no entrar en una guerra sin un plan claro? Dejanos tu opinión en los comentarios.
