La humedad trepó al 94%: lunes con apenas 3 grados y niebla en Resistencia

Con mínima de 3°C y máxima de apenas 18°C, el lunes se presenta como el día más crudo de toda la semana. La visibilidad reducida a 3 kilómetros y el viento leve del sur completan un panorama típico de invierno chaqueño: cielo despejado, pero con esa niebla pegajosa que se corta recién avanzada la mañana. La humedad relativa del ambiente alcanzó el 94%, una cifra que potencia la sensación de frío y hace que el aire se sienta más pesado y cortante. Quienes tuvieron que salir temprano a la calle sintieron ese combo implacable: baja temperatura, alta humedad y visibilidad reducida que obligó a manejar con precaución en rutas y accesos.

El martes el termómetro ya da una señal de alivio, con una máxima de 22°C, aunque la mínima seguirá marcando fresco (7°C). Para el miércoles, la suba se acelera: 24°C de máxima y una mínima de 14°C que empieza a sentirse más templada, sobre todo por la tarde y noche. A partir del jueves, el salto térmico se vuelve protagonista. Con 26°C de máxima y 16°C de mínima, las sensaciones empiezan a cambiar en las calles resistencianas. Pero el dato que más va a llamar la atención llega el viernes, cuando la máxima trepa a 28°C y la mínima no baja de los 22°C: una noche prácticamente sin frío, algo que en pleno julio resulta casi una anomalía.

El sábado será, sin dudas, la jornada más calurosa: la máxima llegará a los 32°C, con una mínima que tampoco dará respiro (21°C). Un salto de casi 29 grados respecto a la helada mañana del lunes, algo poco habitual para esta época del año y que promete cambiar los planes de fin de semana de muchas familias chaqueñas. Para cerrar la semana, el domingo trae una baja moderada: 25°C de máxima y 21°C de mínima. El calor no se va del todo, pero al menos afloja un poco la intensidad que se sintió el sábado.

La semana en Resistencia será un verdadero viaje de ida y vuelta térmica: de los 3 grados con niebla y humedad al 94% a los 32°C de sábado, con un sol que calentará fuerte y sin nubes que lo frenen. La amplitud térmica marca casi 30 grados entre el punto más bajo y el más alto, un contraste que obliga a los resistencianos a tener la ropa de invierno y la de verano a mano. El fenómeno, aunque sorpresivo, no es nuevo en el Chaco, donde los cambios bruscos de temperatura son parte del paisaje. Pero siempre generan ese combo de incomodidad y asombro: primero el frío que cala los huesos, después el calor que invita a buscar sombra. ¿Ya estás preparando las remeras para el fin de semana o todavía no te animás a guardar el camperón? ¿Cómo te afectan estos cambios tan bruscos en el día a día? Dejanos tu comentario.