La industria cayó por séptimo año consecutivo en enero, aunque mostró una mejora mensual

El INDEC confirmó una contracción interanual del 3,2%. Los sectores más golpeados son automotriz, maquinaria y vestimenta, muy expuestos a la apertura comercial.

La industria manufacturera argentina no logra salir del pozo. En enero encadenó su séptima caída interanual consecutiva, según informó este viernes el INDEC. El Índice de Producción Industrial (IPI) se contrajo un 3,2% respecto al mismo mes de 2025.

Sin embargo, en términos mensuales hubo un repunte del 3,1% frente a diciembre. La producción fue la más alta desde junio del año pasado, tanto en la serie desestacionalizada como en la tendencia-ciclo .

Los sectores más golpeados

Tres divisiones explican la mayor parte del retroceso:

  • Vehículos automotores: cayó 25,7%
  • Maquinaria y equipo: se derrumbó 20,2%
  • Prendas de vestir: retrocedió 20,6%

En todos los casos, el factor común es la exposición a la apertura comercial y la competencia de productos importados, especialmente de origen chino .

El drama de la industria automotriz

Los datos sectoriales muestran una retracción tanto en ventas internas como en exportaciones. Los autos chinos ganan peso en toda la región y las terminales locales reducen su actividad, lo que impacta de lleno en la fabricación de autopartes .

Especialistas consultados por Ámbito advierten que las autopartistas corren «serio riesgo» de acá en adelante. A diferencia de otros países, Argentina no está aplicando medidas antidumping ni investigaciones por competencia desleal ante el aluvión de productos chinos .

A esto se suman dos factores que agravan el panorama:

  • Los bajos requisitos de integración local que exige el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI)
  • El inminente vencimiento de la ley autopartista

Maquinaria y vestimenta: el mismo diagnóstico

En el rubro de maquinaria y equipo, la caída responde al derrumbe en la producción de maquinaria agrícola y aparatos de uso doméstico (heladeras, lavarropas). Las empresas señalan a la mayor competencia de importados como el principal limitante .

Lo mismo ocurre en vestimenta, donde el ingreso de productos terminados del exterior desplazó la producción local .

Una luz de alerta

A pesar de la mejora mensual, los datos interanuales encienden todas las alarmas. Siete años consecutivos de caída no son una racha, son una tendencia estructural. Y los sectores más expuestos a la apertura comercial están mostrando el mayor deterioro.

La pregunta que flota en el aire es hasta dónde puede seguir cayendo la industria sin que se tomen medidas de compensación o protección para los rubros más sensibles.

¿Trabajás en alguno de los sectores más golpeados? ¿Cómo vivís esta situación desde adentro? Contanos tu experiencia en los comentarios.