La Justicia rechaza frenar a las nuevas autoridades del InSSSeP: “No hay elementos para paralizar la toma de posesión”

Una jueza de Resistencia desestimó una cautelar que denunciaba “graves irregularidades” en las elecciones del instituto de seguridad social chaqueño. La lista ganadora, “Chaco Puede”, asumirá sus cargos mientras la causa por nulidad electoral sigue su curso.

RESISTENCIA. En un fallo que despeja, por ahora, la incertidumbre institucional, la Justicia chaqueña rechazó de plano un intento de suspender la toma de posesión de las autoridades electas del Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (InSSSeP). La decisión judicial pone fin a un tenso compás de espera y permite que los ganadores de los polémicos comicios del 30 de octubre asuman sus funciones, aunque bajo la sombra de una batalla legal que aún no termina.

La jueza civil y comercial Nº 7 de Resistencia, Ana Karina Yagas, dictó sentencia el 30 de diciembre de 2025, negando la medida cautelar impulsada por afiliados de la Lista Nº 3 contra la lista ganadora, la Nº 10 “Chaco Puede”. La resolución es contundente y deja al descubierto la fragilidad de los argumentos presentados, al menos en esta etapa urgente del proceso.

El corazón de la controversia: acusaciones que estremecen la confianza
La petición, presentada a mediados de noviembre por la abogada Anabella Ghiggeri, pintaba un cuadro alarmante del proceso electoral. Los afiliados denunciaban un catálogo de vicios que, de probarse, golpearían el corazón de la transparencia democrática:

  • Urnas “en estado de manipulación” y una cadena de custodia rota, lo que pondría en duda la inviolabilidad del voto.
  • Ausencia de un instructivo oficial para manejar las urnas y falta de constancia del voto de cada elector.
  • Omisión en la publicación de los padrones, un derecho básico para la fiscalización.
  • Un dato que electriza la situación: la contratación directa de la Policía del Chaco para la custodia, cuyo jefe, el comisario Fernando Romero, era candidato en esa misma elección. Una figura con doble rol que, para los denunciantes, envenena la imparcialidad del acto.

“Estos vicios comprometen la transparencia y legitimidad de los resultados”, argumentaban. Era una bomba de humo que buscaba paralizar todo.

La frialdad del derecho: lo urgente no supera a lo fundamental
Pero la jueza Yagas aplicó el escalpelo jurídico a la medida de “no innovar” (no cambiar el estado de las cosas). Para concederla, se necesitan dos pilares: verosimilitud del derecho (que la causa parece tener fundamento) y peligro en la demora (que esperar cause un daño irreparable).

Tras analizar las pruebas presentadas en esta fase, la magistrada fue clara: no se cumplen los requisitos. Su argumentación es un muro de lógica procesal:

  1. Relación jurídica no acreditada suficientemente: La conexión de los peticionantes con el caso, en este estadio preliminar, no quedó suficientemente demostrada.
  2. Análisis de fondo requiere más: Los graves cargos necesitan una investigación más amplia, con mayor prueba y contradicción. Eso excede el marco limitado y urgente de una cautelar. Paralizar la toma de posesión basándose solo en lo presentado sería, en su criterio, prematuro y desproporcionado.

Consecuencias inmediatas: asumen los electos, pero la guerra continúa
El fallo tiene efectos concretos e inmediatos:

  • Se rechaza la cautelar presentada el 12 de noviembre y su ampliación del 19 del mismo mes.
  • Queda sin efecto el pedido de suspender la toma de posesión de los vocales y el síndico de “Chaco Puede”.
  • Se desestima la orden de secuestrar y poner bajo custodia judicial las urnas.
  • Las autoridades electas pueden asumir sus cargos.

PERO (y es un “pero” monumental), la jueza deja una advertencia crucial en letra jurídica: “Esta resolución no prejuzga el fondo de la cuestión”. El verdadero round, la acción principal de nulidad electoral, sigue su curso. Allí, en un proceso más pausado y profundo, se deberán dilucidar todas las denuncias de irregularidades. La batalla por la legitimidad del InSSSeP no ha terminado; solo ha cambiado de escenario.

¿Qué significa esto para los afiliados?
Hoy, la institucionalidad del organismo avanza. Los electos toman las riendas. Sin embargo, la sombra de la duda, alimentada por denuncias graves, persistirá hasta que un tribunal se pronuncie definitivamente sobre la validez de esos comicios. Es una paz tensa, una calma bajo la cual el litigio sigue latiendo. La confianza, ese intangible vital en un organismo de seguridad social, queda a la espera de una sentencia final.