La violenta escalada de Milei en su raid por streamings oficialistas: un guión de mentiras e insultos
El Presidente celebró el dato de inflación de abril y responsabilizó a la oposición y los medios por la crisis económica. Maldijo al periodismo, contó que un empresario quiso coimear al Gobierno, abundó en malas palabras y hasta recurrió a una metáfora de mal gusto. Llegó al streaming con una remera de Allen & Company, un fondo buitre que busca quedarse con Vaca Muerta.
No fue una entrevista más. Javier Milei dedicó gran parte de la tarde de ayer a charlar en el streaming libertario Neura. Llegó al estudio con una remera de Allen & Company —un fondo buitre que, según denuncias, pretende apoderarse de Vaca Muerta— y se quedó dos horas y media. Desde el principio, dejaron en claro que no iban a hablar de «política». Una forma sutil de evitar referencias a los escándalos que acorralan al oficialismo: las denuncias por enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni y la criptoestafa $LIBRA.
El resultado fue un monólogo plagado de mentiras, excusas, malas palabras y una escalada violenta contra la oposición, los medios y cualquiera que se cruce en su camino.
«Basuras humanas»: el ataque al periodismo
Milei celebró el dato de inflación de abril (2,6%) y, en la misma frase, responsabilizó a la oposición, a las protestas sociales y a supuestos «intentos de golpe de Estado» por la aceleración de precios de los últimos meses y la parálisis de la economía.
«Los medios jugaron en contra del programa económico. Hubo un intento de golpe de Estado. Hay que decirlo para que la gente lo sepa», se quejó. Y acto seguido, calificó a los periodistas como «basuras humanas».
El mandatario también contó una anécdota llamativa: un empresario —al que nunca identificó— habría intentado coimear a integrantes del Gobierno. «Si yo te bloqueo una coima, ¿a quién tendrías que haber criticado, al empresario que quiso coimear o al que no aceptó la coima? Los medios se pusieron del otro lado», dijo, sin dar nombres ni precisiones.
La economía: «cayeron los salarios» y «se frenó la actividad»
Sobre la delicada situación económica, Milei admitió lo que muchos argentinos ya sufren: «cayeron los salarios» y «se frenó la actividad». Pero eludió las responsabilidades del Gobierno. Según su relato, las operaciones de la oposición provocaron una «caída del precio de los bonos, una suba del riesgo país y un aumento de las tasas de interés». Esa inestabilidad, dijo, hizo que «pegue un salto el nivel de precios».
El Presidente intentó justificar por qué, desde mayo del año pasado hasta marzo de este año, la inflación mensual subió en 10 de los 11 meses. El índice de abril, publicado ayer por el INDEC, mostró una desaceleración frente al 3,4% de marzo. Milei lo festejó, aunque él mismo había pronosticado que para esta altura de su gestión la inflación estaría prácticamente terminada o muy cerca de cero.
También reconoció el aumento del deterioro social, pero volvió a desligarse: «En el primer trimestre, además, tuviste el problema de la estacionalidad y de la guerra». Y afirmó: «Yo comprendo que a la gente le generó una frustración enorme».
«Cómo me masturbo mejor con un modelo»: la frase de mal gusto
En un intento por justificar el programa de ajuste, Milei soltó una frase que generó repudio en las redes. «Uno no se puede olvidar que hay gente atrás. No es… ¡cómo me masturbo mejor con un modelo! Es ‘tengo que tomar decisiones en un mundo con una incertidumbre de la reputa madre'».
La metáfora masturbatoria, de mal gusto, fue apenas una más en una tarde donde las malas palabras fueron moneda corriente.
«El escenario alternativo era una reverenda mierda»
Sobre la parálisis económica, Milei aseguró que responde a una supuesta «corrida» impulsada por sus adversarios. «Se aceleró la tasa de inflación. El working capital se contrajo por la corrida. La tasa de interés se fue por las nubes… Eso hizo que la economía se frenara en seco», explicó, sin vincular el fenómeno con los efectos recesivos del feroz programa de ajuste fiscal del ministro Luis Caputo.
«Entiendo que la gente se sienta mal porque se frenó la actividad, cayó el salario real y eso tuvo asociado un salto en la tasa de inflación, pero el escenario alternativo era inmundo. Una de las cosas que pasan cuando uno está en la silla eléctrica es que tiene que elegir entre un escenario malo y otro que es una reverenda mierda», dijo para defender el ajuste de «15 puntos del PBI».
Y cerró con una promesa: «Voy a trabajar con el objetivo de hacer mierda a la inflación. Con Toto odiamos la inflación. Queremos que sea cero».
Un guión de mentiras e insultos
La presentación de Milei en el streaming libertario dejó varias cosas en claro: el Presidente no está dispuesto a hacerse cargo de la crisis económica, prefiere culpar a la oposición y a los medios, y su vocabulario se vuelve cada vez más violento y soez. Con una remera que homenajea a un fondo buitre y un discurso que esquiva los escándalos de corrupción, Milei profundiza su estilo confrontativo.
Mientras tanto, los salarios caen, la actividad se frena y la inflación, aunque desaceleró, sigue golpeando el bolsillo de los argentinos. El Presidente, por su parte, sigue en su mundo de streamings, insultos y excusas.
