Los grandes capitales ven peligrar la reelección de Milei y congelan inversiones en la Argentina

Capitales extranjeros y empresas nacionales activaron planes de contingencia frente a la volatilidad política. Las dudas sobre la reelección del actual mandatario y la necesidad de asegurar el giro de dividendos al exterior apagaron el entusiasmo inicial del mercado. «Una inversión millonaria puede esperar un año y medio», resume un CEO.

El círculo rojo huele sangre. Los dueños del dinero, acostumbrados a medir los tiempos con precisión, comenzaron a aplicar medidas de contingencia a los negocios que ya ven en riesgo. La avalancha de inversiones del mundo en Vaca Muerta, apalancadas con el RIGI, no llegará. Y una peor noticia ya se asentó en oficinas argentinas: las empresas locales desaceleraron e incluso congelaron proyectos nuevos.

Inversiones en standby

Un grupo de empresas brasileñas visitó el país en varias ocasiones durante todo el año pasado. En el gigante regional tienen claro que el foco productivo de la cuenca neuquina es una oportunidad de negocios. Sin embargo, hace poco más de un mes, todos los proyectos quedaron en stand by, sin un punto de reconsideración a la vista.

«Me consultaron y mantuvimos varias reuniones, porque en Brasil tenemos negocios en común. Pero el pozo en donde cayó la imagen pública del Gobierno de Milei mandó todo para atrás. El temor de que el año próximo haya un cambio de modelo llevó a que se sienten a esperar. Una inversión millonaria en dólares con rentabilidad a 10 años puede esperar un año y medio», resumió, en estricto off the record, el CEO de una empresa multinacional proveedora de la cadena de valor.

El RIGI no convence a los grandes capitales

Hasta el momento, los únicos que aprovecharon los beneficios del RIGI son empresas argentinas o multinacionales que ya tenían negocios en el país. El régimen libertario no logró conquistar el corazón de hierro de las inversiones que se reparten en otros pocos centros petroleros y gasíferos del mundo.

Las empresas locales también frenan

El problema es que las compañías locales comenzaron a moderar sus proyecciones. «Esta semana, el presidente de la empresa avisó que no se invierte en ningún proyecto nuevo. Lo que está en marcha, continúa. Pero lo nuevo se va a desviar a proyectos en el exterior», le confesó a este diario un alto ejecutivo de una empresa energética.

Los empresarios del círculo rojo local decidieron alinearse: toman decisiones más con encuestas en mano que con diseños de negocios bajo condiciones de mercado actual. El trabajo de las consultoras de opinión en modo electoral se adelantó.

El Gobierno dice que Milei será reelecto; las encuestas, no

En el Gobierno lo saben e intentan cambiar el clima con expectativas positivas. En Casa Rosada y en el Ministerio de Economía dicen que Milei será reelecto cómodamente. No dicen lo mismo las encuestas, especialmente «desde que se desató el escándalo de (Manuel) Adorni, multiplicado hasta el infinito, y ahora con las internas libertarias», según reveló otra fuente del círculo rojo.

El riesgo de reglas de juego

Más que el riesgo país de los mercados, lo que observan las empresas es el riesgo de reglas de juego. La ausencia de una ley que blinde los beneficios impositivos y que ponga bajo ley internacional el cumplimiento de los contratos energéticos, sumada a la posibilidad del retorno del «barril criollo» o de una obligación de abastecimiento interno por encima de la exportación, congeló las inversiones.

El giro de dividendos y las subsidiarias

A pesar de que el Gobierno comenzó a liberar giros de dividendos de las empresas multinacionales que operan en el país, muchas comenzaron a abrir subsidiarias, lo que «cambia la morfología para la inversión extranjera directa». La operativa es la siguiente: la empresa local toma deuda en el exterior y, como el repago de deuda no estuvo nunca afectado por los cepos, se garantiza el giro de dólares a pesar de cualquier cambio.

«Las urnas son el límite»

«La realidad te alcanza», solía decir un dirigente empresario. «La realidad está en las elecciones y el modelo, con desempleo ascendente y angustia social, no parece estar en evaluación por el presidente. En términos de ingenieros, lo que debemos evaluar son los límites para evitar una falla grave. Hoy, las urnas son el límite», sentenció un poderoso empresario.

El entusiasmo inicial se apagó

El entusiasmo inicial del mercado con el gobierno de Milei se apagó. Las dudas sobre su reelección, sumadas a la volatilidad política y al escándalo Adorni, llevaron a que los grandes capitales activen planes de contingencia. Las inversiones se congelan. Los proyectos nuevos se desvían al exterior. Y la Argentina, una vez más, se queda con las ganas de un despegue económico que nunca termina de llegar. Porque la confianza, en este país, es volátil. Y las urnas, cada vez más cerca, son el nuevo límite.