Machagai alza la voz: 2.500 empleos en riesgo por un conflicto ambiental que paraliza la industria maderera

Machagai, 19 de enero de 2026 – Con el himno nacional como bandera y versículos bíblicos como plegaria, el corazón industrial del Chaco late con angustia y determinación. Esta noche, bajo el quincho de un transporte a la vera de la Ruta Nacional 16, cientos de trabajadores, pequeños empresarios y familias completas se reunirán en una asamblea urgente. El motivo: una medida judicial, impulsada por una ONG con sede en Buenos Aires, que suspendió los permisos de aprovechamiento forestal y tiene al borde del colapso a 280 aserraderos y carpinterías.

«No podemos trabajar. Nos colocaron en el paredón», describe con crudeza Abel Sebastián Gamarra, presidente de la Asociación Civil de Madereros y Afines de Machagai. La advertencia es grave: 2.500 puestos de trabajo directos están en jaque inmediato en esta localidad, donde entre el 80% y el 90% del empleo depende de la cadena foresto-industrial. «Machagai no quiere ser un pueblo fantasma», sentencia.

El conflicto: madera de descarte vs. protección ambiental

El sector insiste en un punto clave: ellos no utilizan madera de desmonte, sino madera de descarte (residuos de aprovechamientos ya autorizados), a través de permisos específicos que hoy están congelados por una medida cautelar. La disputa judicial está ahora en el Superior Tribunal de Justicia del Chaco, a la espera de una sentencia clave para febrero.

Para los empresarios locales, la medida es un golpe que no contempla la realidad socioeconómica del interior. «Desde una mesa de vidrio, con café y aire acondicionado, y por vía remota, acuden al Poder Judicial… y lo que han logrado es perjudicar la actividad, dejando desazón y éxodo», critica Gamarra, marcando una clara distancia geográfica y conceptual con la ONG accionante.

Un llamado desesperado a las autoridades

José Luis Fogar, asesor legal de la asociación y fabricante, elevó el tono de la advertencia: «Si la sentencia es favorable a la ONG… esto puede convertirse en un gran problema económico y social que nadie está dimensionando». El reclamo es directo a las autoridades públicas chaqueñas: necesitan una salida urgente, un puente que permita reactivar los permisos mientras se resuelve el fondo de la cuestión legal.

La movilización de esta noche no es solo un acto reivindicativo; es un grito de supervivencia comunitaria. Detrás de cada aserradero paralizado hay artesanos, productores de carbón, ladrilleros y una red de familias que temen el regreso de la «miseria y la desocupación», como ellos mismos expresan.

La pregunta que flota en el aire chaqueño

Mientras la provincia anuncia programas como «Mejor Escuela» para construir futuro, en Machagai sienten que el piso presente se desmorona. ¿Podrán las autoridades provinciales y la justicia encontrar un equilibrio que preserve el monte sin condenar a la gente que vive de él de manera sustentable? La respuesta, para estas 2.500 almas, no puede esperar. Esta noche, en un quincho a la vera de la ruta, comienza una batalla por el trabajo, la identidad y la vida misma de un pueblo.