Macri y la advertencia sobre el “equilibrio fiscal de mala calidad”
En la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, el expresidente Mauricio Macri celebró el ordenamiento de las cuentas públicas logrado por el gobierno de Javier Milei, pero lanzó una advertencia que resonó en el auditorio: “El equilibrio fiscal es de mala calidad”. Su diagnóstico apunta a un problema estructural: sin inversión en infraestructura, independencia judicial y apertura comercial, el país no puede crecer ni reducir la pobreza.
El límite del equilibrio fiscal
Macri reconoció que alcanzar el equilibrio fiscal en tan poco tiempo es un logro significativo, pero subrayó que no basta con sanear las cuentas si el Estado se descapitaliza al no reinvertir en infraestructura. “Un país que no puede cuidar la infraestructura que tiene se está descapitalizando”, afirmó.
Tres déficits estructurales
El expresidente identificó tres obstáculos que explican el estancamiento argentino:
- Debilidad institucional: sin jueces independientes que garanticen derechos de propiedad, no hay confianza ni inversión.
- Falta de infraestructura: sin conectividad física ni virtual, los productos no llegan a puertos ni mercados.
- Cierre comercial: décadas de aislamiento destruyeron la capacidad de competir y generar riqueza.
Reformas de segundo orden
Macri planteó que el país necesita una reforma más profunda, capaz de liberar recursos para inversión. Señaló que la inteligencia artificial puede ser una herramienta para una “reingeniería del Estado” que reduzca el gasto público. También cuestionó el cepo cambiario y las retenciones a las exportaciones, que considera trabas para el desarrollo.
Recursos naturales y riesgo de despilfarro
El exmandatario advirtió sobre el destino de los ingresos que generarán Vaca Muerta, la minería y el litio. Recordó antecedentes de regalías que se diluyeron en gastos corrientes y alertó: “Si esas regalías van a la camioneta del intendente o del gobernador, no vamos a tener un mejor futuro”.
Obra pública y corrupción
Macri defendió la obra pública como motor de desarrollo y rechazó la asociación automática con corrupción. “Entre el 15 y el 19 construyeron rutas y autopistas en tiempo récord, a precios competitivos y sin una sola denuncia de corrupción”, dijo ante los empresarios.
Conclusión
El mensaje de Macri combina reconocimiento y advertencia: el equilibrio fiscal es un punto de partida, pero no garantiza crecimiento si no se acompaña de inversión, instituciones sólidas y apertura comercial. La Argentina, según su visión, necesita construir nuevas capacidades para transformar el orden fiscal en desarrollo sostenible.
